1 mes en Nueva Zelanda. Día 3. Cabo Reinga y dunas gigantes de Te Paki. Nueva Zelanda / Oceania

La selva de Waipoua, el bosque de los Kauris, árboles ancianos. El día anterior había sido una experiencia casi mística. Uno de los bosques más viejos del mundo nos había recibido en nuestro primer día en Nueva Zelanda. Un bosque que deja un profunda huella en nosotros.

Heading north

costas nueva zelanda isla norteRumbo al norte, hacia el punto más septentrional de Nueva Zelanda. Cabo Reinga, el último pedazo de tierra antes de llegar al inmenso océano, las puertas del Pacífico. Por delante otras casi 4 horas más por las exasperantes carreteras neozelandesas, carreteras estrechas y serpenteantes sin fin.

carreteras nueva zelandaPor suerte ya habíamos recorrido parte de la ruta el día anterior. Es lo mejor que podéis hacer, conforme acabéis de ver cosas un día yo comenzaría a recorrer kilómetros hasta que el cuerpo aguante e intentar despertar lo más cerca posible del nuevo destino.

Nosotros salimos de Waipoua por la tarde y llegamos hasta la ciudad de Kaitaia, unos pocos kilómetros más adelante encontraréis una dump station a la derecha y si seguís un poco más encontraréis una pedanía que se llama Awanui donde está el Awanui Rugby Club & Sports Complex, ahí fue donde nosotros pasamos la noche y no tuvimos ningún problema.

conducir nueva zelandaEstá junto a la carretera y tiene un gran descampado delante del edificio donde poder aparcar, de todas formas para evitar que nadie os diga nada lo mejor es que madruguéis. Otra cosa buena de dormir aquí es que estáis a 10 minutos de la ciudad anterior donde poder desayunar, echar gasolina…

Ese día también nos caímos de la cama, recuerdo que estuvimos dando vueltas hasta que abrieron la primera de las cafeterías. Nos tomamos un english breakfast, luego fuimos a por un café al McDonalds, si McDonalds, es el único sitio donde ponen un café decente, y ya nos pusimos en marcha hacia el lejano norte.

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El faro de cabo Reinga

Cabo Reinga es el punto más alejado al norte de Nueva Zelanda, no es un sitio muy frecuentado por los turistas pero ya que habíamos aterrizado en Auckland decidimos ver que había más allá. La inmensa mayoría de la gente enseguida comienza a viajar al sur dejando olvidado el norte donde hay bastante para ver, Waipoua Kauri forest es uno de los lugares de visita obligada para conocer lo que es una verdadera Selva neozelandesa y los Kauris que son algunos de los árboles más grandes y viejos del mundo. Por otro lado ahora veréis como Cabo Reinga y Giant Sand Dunes también están super bien.

cabo reinga nueva zelandaAproximadamente se tarda entre 1 h y media y 2 h, recuerdo que a nosotros nos pareció toda una eternidad, es como que no te acabas de acostumbrar, ves que quedan 40 km pero que no llegas nunca. Finalmente vimos como en el mapa del Gps la estrecha península de Aupouri iba llegando a su fin, poco a poco el filo de la navaja de afeitar, pues eso es lo que parece la punta norte, iba terminando.

Cabo Reinga, ya casi estábamos allí. Es extraño, en cierta manera, estamos acostumbrados a viajar al norte en busca del frío, de lugares donde el tiempo no acompaña nunca y viajar al sur en busca del sol y del calorcito. Sin embargo aquí es al revés, a pesar de viajar al norte todo lo posible, hasta los límites de Nueva Zelanda, estamos viajando hacia donde mejor tiempo hace, hacia el Ecuador.

cabo norte nueva zelandaLa carretera termina en una especie de aparcamiento donde podemos dejar la furgoneta y andar hacia el faro. Es un lugar perfectamente acondicionado para que todo el mundo lo pueda visitar. Un pequeño camino asfaltado desciende desde el parking hacia donde se encuentra el faro, por el camino empezamos a disfrutar de algunas de las vistas más chulas de la isla norte.

Ante nosotros un vasto océano que separa los continentes de Asia, Oceanía y América. Las colinas tapizadas de un verde intenso indican que la primavera está floreciendo en Nueva Zelanda, y más alejadas, al oeste vemos como grandes manchas blancas salpican todo el paisaje de prados verdes que dibujan el horizonte, son las dunas de arena.

banco mejores vistas nueva zelandaA lo lejos y sobre un pequeño cerro antes de caer al mar vemos al fin donde descansa el faro de Reinga, blanco inmaculado refleja la luz del sol iluminando todo a su alrededor, sobre su copa la cúpula de cristal y acero, el hogar del farero, donde las luces de la noche advierten a los barcos transoceánicos que al fin avistan tierra firme.

El camino de baldosas color ocre culebrea los últimos metros y finalmente muere a los pies del faro, el camino al norte ha llegado a su fin, más allá tan solo la inmensidad.

Le hemos cogido el gusto a los faros, tienen esa especie de nostalgia y romanticismo que los convierte en lugares especiales, por alguna razón nos atraen igual que a los navíos en las oscuras noches. Quizás algún día hagamos un post con el top de los faros más bonitos del mundo.

faro cabo reinga nueva zelandaBueno llegó el momento de entrar en faena, habíamos llegado hasta aquí, era momento de ponerse el mono de trabajo y hacer una sesión de fotos, pero no una sesión de fotos de viaje, no, nos habíamos traido el vestido de novia de Lorena y este lugar pedía fotos a gritos.

La mayoría de vosotros no lo sabéis pero me vais a permitir que meta una pequeña cuña de publicidad. Nuestro trabajo es el de fotógrafos de bodas, parejas, moda… un sueño que teníamos desde hacia bastante tiempo y que por fin este año empezamos a ver materializado.

sesion de boda en faro nueva zelandaNuestra pequeña empresa familiar, Caribu Fotografia es el hacer de nuestra pasión nuestra forma de vida, como amantes de la fotografía y que además es lo que hemos estudiado decidimos saltar al mundo empresarial y comenzar esta andanza a ver hasta donde nos lleva.

vestido novia cabo reinga nueva zelandaEl faro Reinga es tan fotogénico que no podíamos pasar la oportunidad de hacer una pequeña sesión, es toda una locura llevarte un vestido de novia de viaje de novios a la otra parte del mundo y durante un mes y medio, pero es que nosotros somos así.

vestido novia acantilados nueva zelandaLa gente veía a Lorena con el vestido y alucinaba, detrás de ella cámara en mano iba inmortalizando cada uno de esos momentos, el viento llegaba desde el mar levantando la cola de su vestido, alborotando su larga melena, haciendo que cada paso pareciera casi de una película.

vestido novia arbol nueva zelandaHubo un momento, mientras estábamos haciendo las fotos que oímos con un inconfundible acento argentino, ¡ay! será modelo o algo la mina. No pudimos parar de reir, Lorena avergonzada no sabía para donde mirar. Fue entonces cuando le explicamos todo lo que ya sabéis y se quedó impresionada, le encantó la idea y sobre todo, le encantó el vestido.

novia faro cabo reinga nueva zelandaCabo Reinga, aquí la mayoría de los nombres se han mantenido intactos tras la colonización británica en su origen maorí, el cabo del infamundo. Es un lugar mágico que ya los antiguos habitantes de estas islas supieron ver, es el lugar donde dos aguas se encuentran, el mar de Tasmania y el océano Pacífico.

Para los maorís, los espíritus van a cabo Reinga en su viaje hacia la otra vida, para saltar desde la punta y trepar por las raíces del árbol de 800 años y descender al inframundo. Es un viaje por el sendero de los espíritus, Te Ara Wairua, que les lleva a su tierra de origen Hawaiiki-a-nui.

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Giant Sand Dunes de Te Paki

Ni las largas horas de conducción, ni las maltrechas carreteras pudieron hacer que nos arrepintiéramos de haber llegado tan lejos. El cabo Reinga nos encantó, es un lugar que no volvimos a ver en todo nuestro viaje por tierras neozelandesas. Había muchos otros sitios más bonitos, está claro, pero el cabo Reinga con su faro fue de lo más especial.

giant sand dunes te paki nueva zelandaJunto al cabo se encuentra otro de los puntos de mayor interés de toda la península de Aupouri, el gran arenal de Nueva Zelanda. Una gran mancha árida en un país verde de norte a sur y de este a oeste. 

Las dunas de Te Paki forman un auténtico desierto de arena blanca y fina de varios kilómetros que van a morir al mar de Tasmania. Un lugar que sin duda os dejará tan atónitos como nos quedamos nosotros. Y eso que estamos acostumbrados a ver dunas de arena, en verano estuvimos en la Duna de Pilat de Francia que es muy grande también.

novia dunas nueva zelandaLas dunas de Te Paki son como todo lo neozelandés, fuera de lo común, y no solo por su tamaño, que también, si no por el paisaje que lo rodea. Lo primero que hace que nos echemos las manos a la cabeza de asombro es el arroyo de Te Paki, una pequeña lámina de agua clara de nos más de 3 metros de ancho que bordea la duna dibujando todo su contorno. Junto al arroyo, un pequeño lago, el Ngakeketa. Alrededor de todos, una gran foresta de árboles y arbustos verde intenso que contrastan con el blanco de las dunas.

arroyo te paki stream nueva zelandaPero además de la posiblidad de refrescarse en este agua, el poder bañarse en el mar o el dar interminables caminatas hundiéndote bajo la arena, las dunas ofrecen un atractivo añadido, la posibilidad de alquilar unas tablas de surf y deslizarte por las empinadas dunas a toda velocidad

novia bosque dunas nueva zelandaHay una pequeña caseta junto al parking de dos simpáticos maorís, el alquiler de las tablas es de 15 NZD por hora y a cambio le tendréis que dejar el carnet de conducir. Una recomendación para no pecar de pardillos, como nos pasó a nosotros, si vais en pareja con una tabla tenéis de sobra. Nosotros alquilamos dos y a los veinte minutos nos dimos cuenta de que había sido un error.

alquilar tablas sirf giant sand dunes nueva zelandaTabla en mano cruzamos el pequeño arroyo de Te Paki y comenzamos a subir por la primera de las dunas. Conforme íbamos ganado un poco de altura comenzó a levantarse un gran vendaval, la arena empezó a levantarse del suelo creando pequeños remolinos que se levantaban y correteaban por encima de las dunas. Era como si de pronto, una fuerza poderosa y desconocida estuviera alterando las leyes de la física haciendo que las capas superiores de arena se levantaran del suelo y formaran corrientes.

viento dunas de arena nueva zelandaCuando el arena se lanzaba directamente contra nosotros teníamos que ponernos las manos en la cara porque realmente hacía daño. Como podíamos, íbamos remontando las montañas arenosas mientras el viento nos golpeaba sin descanso, llegado un momento se hizo hasta un poco desagradable.

tablas de surf giant sand dunes te paki nueva zelandaNuestra idea era subir a lo más alto, no queríamos estar tirándonos por cualquier sitio con la tabla, preferimos subir hasta arriba y disfrutar de las vistas y ya descender surfeando.

Es a mitad de camino cuando uno empieza a ser consciente realmente de las dimensiones de la duna. Una vez alcanzada cierta altura entramos en una vaguada en la que perdemos de vista toda la zona del parking, el arroyo, el lago y los bosques.

De repente uno se ve sumido en un enorme páramo de un color homógeneo tan solo salpicado por las colinas que van formando las dunas, es un gran mar de arena del que si no fuera porque lo habíamos visto en mapas, pensaríamos que no tiene fin. A lo lejos vemos gente, pequeñas manchas aquí y allá tan pequeñas que parece que están a kilómetros de distancia.

dunas gigantes nueva zelandaAl fin después de escalar por la última de las dunas nos encontramos en el que creemos es el punto más alto, la duna que sobresale sobre todas las demás. Aquí el viento es infernal, casi no podemos ni abrir los ojos, parece que sople desde todos los puntos y la arena no deja de chocar contra nuestra piel. 

Levantamos la vista a duras penas y miramos a nuestro alrededor, una panorámica perfecta de 360º. Al sur se extienden las verdes colinas y los prados, los bosques y los ríos; al este y al oeste la duna parece que no tiene fin, se aleja y se aleja y no sabemos hasta donde llega; al norte la arena también se esparce formando olas arenosas, unas olas que de repente se ven frenadas por el azul agua del mar de Tasmania. ¡Pues vaya que si ha merecido la pena!

dunas de te paki nueva zelandaAprovechamos para sacar el dron y sobrevolar toda la zona, el viento a penas le deja moverse pero el pequeño spark lucha contra la ventísca y sobrevuela todo el oceano infinito de granos de arena blanca.

Finalmente nos decidimos a saltar sobre la tabla, mientras yo hago los últimos vuelos de reconociemto, Lorena se tumba sobre su tabla y se lanza duna abajo de manera tan suave que casi parece que flote sobre el aire. Pues tampoco parece que vaya tan rápido.

dunas gigantes de te paki isla norte nueva zelandaMe monto sobre la mía y sigo su mismo recorrido, me pongo lo más aerodinámico posible y me lanzo sobre la arena. ¡Qué decepción! Realmente pensábamos que íbamos a volar sobre las dunas, que conforme la tabla fuera cogiendo velocidad el viento iba a hacer temblar nuestras mejillas, que nos íbamos a ver obligados a saltar de la tabla para frenar… al final no hay mucho de eso pero mola.

Te entretienes un rato tirándote por dos o tres dunas y poco más. Encima habíamos alquilado dos tablas. Mi ansia y mi egoísmo de querer estar tirándome todo el rato sin parar, de no tener que compartir la tabla con Lorena había hecho que palmáramos 15 dólares neozelandeses.

surf dunas de arena nueva zelandaAl rato ya estábamos de regreso hacia la furgo, al final habíamos pasado un buen rato. No es que la adrenalina te salga a borbotones por todos los poros de la piel pero es divertido. La mejor zona es la duna que hay entre la más alta y la que nos lleva de regreso al arroyo, es la más empinada de todas y acaba en una especie de barriga por lo que te deslizas hasta quedar parado.

Quedamos super contentos con nuestra visita al norte de la isla norte y creemos que es visita obligada. Ahora nos quedaba un largo camino hasta la península de Coromandel, unos 600 km y en torno a 8 horas largas de viaje que tendríamos que recorrer entre hoy y mañana.

duna gigante de nueva zelandaDesde aquí parte una ruta que es una auténtica pasada para hacer en 4×4, la ruta de 90 miles beach. Es una carretera que cruza el arroyo y que nos lleva por una auténtica pista al más estilo París-Dakar durante decenas de kilómetros. Nosotros estuvimos hablando con los de las tablas de surf y nos dijeron que nuestra furgo no pasaba y que además ningún seguro de coches de alquiler cubre esa pista.

camino a dunas de nueva zelanda 90 miles beachSolo es posible pasar en un 4×4 de verdad con reductora porque hay muchos tramos donde el coche se hunde en la arena y de ahí no sales ya. Una pena la verdad es que nos hubiera encantado pero con una furgoneta de 7 m de longitud es una estupidez. Podéis informaros sobre rutas guiadas donde os llevarán en autobuses 4×4 y disfrutaréis como niños. El día ya no daba más de sí así que después de deshacer unas 4 horas de camino casi hasta Auckland nos fuimos a dormir.

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