Ascensión al Mos del Bou, un balcón al pantano de Tibi Alicante / Comunidad Valenciana / Rutas

Se trata de una ruta corta pero intensa, enclavada en un lugar mágico y lleno de historia como lo es el pantano de Tibi, esta ascensión al pico más emblemático de la zona es todo un regalo para la vista en donde no perderemos la panorámica del embalse en funcionamiento más antiguo de Europa mandado construir por Felipe II.

La ascensión al Mos del Bou, más que curioso nombre para una montaña, es una excursión que se puede hacer en una tarde en la que tengamos unas 3 horas libres contando con la ida y la vuelta hasta casa. Es una ruta corta pero bastante exigente tanto para subir como para bajar con un desnivel desde el pantano hasta la cima de unos 273 metros en 2 km y poco, un perfil bastante potente.

pantano de tibi en alicantePara llegar hasta el pantano deberemos viajar hasta la pequeña localidad de Tibi, se trata de un pueblecito situado en la ladera de otra de las grandes montañas de nuestra provincia y que ya hemos coronado en el pasado, la Penya Migjorn a 1226 msnm. Hay que cruzar el pueblo y seguir por la carretera CV-810 que es la que lleva a Xixona, a los 2 km de haber abandonado el pueblo aproximadamente veremos un desvío a nuestra derecha con un montón de carteles indicando la dirección del pantano y de las ruinas del castillo.

Paseando por el pantano de Tibi

A partir de ese momento solo habrá que continuar recto por el camino de tierra durante varios kilómetros, pasar de largo la casa rura de l’Arcornia, y finalmente llegar a una explanada junto a unas ruinas desde donde vemos todo el pantano.

montañas del pantano de tibiNada más dejar el coche decidimos acercarnos hasta la orilla del embalse para ver en que estado se encuentra después de este lluvioso invierno aunque es un pantano que nunca hemos llegado a ver seco ni en los años con menos precipitaciones.

orilla del pantano de tibiSe trata de una auténtica joya de nuestra arquitectura, un lugar con más de 4 siglos de historia que tiene una presa de más de 40 metros de altura y que en su tiempo era la más alta del mundo. Como no podía ser de otra manera, el embalse, su presa y el entorno se encuentra abandonado a su suerte desde hace muchísimos años. El pantano se mandó construir, bajo e reinado de Felipe II, entre 1580 y 1594  para recoger las aguas del río Verde que desciende desde la Sierra de Onil, en las estribaciones de la Sierra Mariola y, poder, así repartir el agua por toda la huerta alicantina.

cresta del pantano de tibiEl paseo que damos junto al embalse es rápido, bien es conocida toda la basura que se suele acumular en las orillas de la gente que va allí a pescar y que son tan cerdos que lo dejan todo hecho un asco. Esta vez, para mi sorpresa, estaba todo extrañamente limpio, seguramente las lluvias torrenciales habrán arrastrado todo hasta el fondo y por eso no lo vemos.

tierras rojas pantano de tibi

La ruta

Una vez dada la vuelta de reconocimiento y de que los perretes se pudieran refrescar un poco nos metemos en materia de verdad. Es hora de mirar hacia el enorme monolito de piedra del Mos del Bou y empezar la ruta. Para encontrar el inicio, tan solo hay que volver hasta donde está la casa en ruinas y caminar por la pista donde hemos pasado con el coche durante unos poco metros hasta que veamos un pequeño desvío a nuestra derecha que se interna por un bosque de pino y matorral.

bosques de pino pantano de tibiPerdemos de vista durante un rato las verdes aguas del embalse pero, obtenemos otra muy buena panorámica del rey indiscutible de todo el valle, el Maigmó, que nos vigila impasible desde sus 1296 msnm. Aunque queda lejos de ser la montaña más alta de Alicante, lo cierto es que el Maigmó, es una de esas cumbre que cuando la coronas te sientes que has llegado al techo del mundo, su forma redondeada y su cima rocosa con un ”escalón Hilary” antes de coronar hacen de la experiencia algo increíble.

sendero de subida a la anacornia en pantano de tibiA los pocos metros de movernos entre bancales el sendero comienza a ascender por un pedregal en pésimas condiciones, claramente el camino a seguir está erosionado de las lluvias de estos últimos meses, a medida que ascendemos se hace más complicado el no resbalar. La tierra por la que andamos es completamente roja y parece más una rambla que un propio sendero. Como ya habíamos comentando al principio de la entrada, se trata de una ruta corta pero intensa, no llevamos ni un cuarto del camino recorrido y ya notamos como las pulsaciones se nos han disparado.

Llegamos a un claro y lo que encontramos sencillamente nos fascina, no es fácil hacer rutas en Alicante en las que podamos disfrutar de unas espléndidas vistas a un lago, realmente una ruta así es otra cosa. Caminar entre bosques y bajo la sombra de las montañas es genial, pero si hay agua cerca, ya es una pasada.

pantano de tibi desde lo altoContinuamos nuestras ascensión hacia el collado de la Alcornia, por suerte el día esta nublado y aunque hace calor se puede aguantar. No tardamos mucho más en llegar hasta el cambio de rasante de la Alcornia y es entonces cuando podemos ver las dos vertientes de la montaña.

cabeÇo d'or desde el pantano de tibiTras nosotros las tranquilas aguas del embalse reflejan el gris cielo que contrasta con los colores verdes de la tierra a nuestro alrededor y, ante nosotros, se abre un nuevo valle, un valle desértico que parece de un mundo distinto. ¿Cómo es posible que en apenas unos pocos kilómetros pasemos de un tapiz verde de árboles y matorral a una tierra tan árida? ¿Es realmente tan abrasadora la brisa mediterránea que acaba con todo a su paso? y, de ser así ¿Por que solo ocurre aquí?

penya migjorn desde el pantano de tibiOtro gigante de piedra, la montaña que me parece un volcán hace acto de presencia. Se trata de la enigmática Penya Migjorn, con sus 1226 metros de altura preside la otra entrada del valle de la Foia de Castalla, son como dos grandes torres vigías, por un lado en Maigmó y por el otro el Migjorn, las puertas del interior de la provincia.

Nos encontramos en un cruce de caminos, vemos como el sendero empieza a descender montaña abajo en dirección a Jijona y como un maltrecho sendero se desvía a nuestra izquierda para remontar la ladera de una montaña completamente redonda, es la Peña de La Moleta.

penya migjorn desde el mos del bouNuestro camino esta vez nos llevará hacia la derecha, es un poco complicado de seguir al principio hasta que a los pocos metros se va haciendo más evidente. Aquí comienza a coger más desnivel y el camino se convierte en un sendero de no más de 50 cm de ancho, remonta la montaña a izquierda y derecha sin cesar mostrándonos con cada paso unas vistas que son todo un regalo para nuestra vista.

pico la escobella desde el pantano de tibi¡Vaya ruta hemos descubierto! Ideal para no perder la forma si no se va a hacer nada en todo el finde, tan solo nos quita 3 horas. Poco a poco vamos llegando hasta la parte más alta de la montaña, aunque la altitud no es mucha, la sensación de estar muy altos no es nada despreciable. Levantamos la vista al frente y vemos, al fin, el enorme monolito.

pico la escobella pantano de tibiA partir de este momento nos movemos por un estrecho cortado que se irá complicando mucho a medida que nos acerquemos a la cumbre. si váis con niños no les quitéis ojo de encima y mejor si no se acercan hasta el balcón de piedra; si váis con perros, lo mejor es que los atéis porque un traspiés es mortal. Nos acercamos con precaución hasta la base rocosa y con indecisión vamos buscando donde poner los pies, no quiero ni imaginarme como debe ser estar por aquí en un día de mucho viento. Es entonces cuando llegamos al borde del precipicio, nos asomamos temblorosos y de repente lo vemos, como esperando a ser descubierto, el pantano de Tibi refleja el cielo nublado como si el agua fuera de plata. Lo vemos en toda su extensión salvo la presa que se oculta detrás de la última cresta.

vistas pantano de tibi desde el mos del bouEs una maravilla, la tierra alrededor es de un color rojo anaranjado que contrasta con el verde del bosque mediterráneo que se pierde en el horizonte. Al fondo, vemos las estribaciones del parque natural del Maigmó con su gran centinela que se muestra imponente sobre el resto de montañas a su alrededor. Nos sentimos libres, como flotando en el aire, tan solo un pequeño balcón nos separa del abismo pero la grandiosidad de lo que tenemos ante nosotros nos aleja de todo temor.

cima del mos del bou en pantano de tibiSin embargo, queda un último esfuerzo, la verdadera cima está aún unos metros por encima de nosotros. Se trata de una cima complicada y muy peligrosa, nos quitamos la mochila, atamos a los perros a un árbol, nos atamos bien los cordones y echamos un vistazo a la pared por la que hay que escalar. Bueno no presenta una dificultad técnica extraordinaria pero la posibilidad de caer al vacio por cualquiera de sus cuatro vertientes nos dispara la adrenalina. Nos encaramamos a la pared y vamos buscando los huecos para manos y pies uno, dos, tres… estamos arriba, imposible ponerse de pie tan solo el estar de cuclillas ya nos da la sensación de tambaleo. Ahora si hemos llegado al punto al que ya no se puede subir más. Prueba conseguida, nos encontramos en el Mos del Bou, a 616 metros sobre el nivel del mar y a casi 200 metros de altitud con respecto al pantano de Tibi.

vistas del pantano de tibi y el maigmo desde cima mos del bouNo aguantamos más de 15 o 20 segundo ahí arriba y comenzamos el destrepe, ufff… esto si que es complicado… ¿ cómo habíamos llegado hasta aquí? Sin nadie abajo que nos guíe la sensación es que nos hemos metido en un pequeño lío. Nos descolgamos como podemos y vamos a tientas buscando huecos con los pies para asegurarnos, un poco aquí un poco allá… joer no es la primera vez que nos pasa esto ¿por qué no llevaré un casco o algo? Finalmente volvemos a tierra firme. El camino de vuelta lo haremos por un camino diferente aunque bien se puede deshacer todo el camino si se prefiere.

cresta del mos del bou en pantano de tibiEl descenso se hace a lo largo de un escarpado y maltrecho sendero que baja con bastante pendiente en dirección al agua. Lo bueno de bajar por aquí es que ya no perderemos más de vista el agua y nos dará una muy buenas vistas de donde hemos estado. Por cierto, existe una subcima justo enfrente que alcanza los 611 msnm en una roca redondeada que parece un menhir de Asterix y Obelix, tiene muy buena pinta pero no parece fácil de escalar; además con los perros y todo mejor no intentarlo.

No tardamos mucho en regresar al coche y sentirnos plenamente satisfechos de la pequeña hazaña, miramos a nuestro alrededor y reconocemos todas las cimas, en todas hemos estado… excepto una… existe una pequeña cresta al otro lado del pantano que aún no hemos visitado y que dejaremos para otro día que dispongamos también de poco tiempo. Una ruta genial, lo tiene todo: buenas vistas, agua, bosque, buenos desniveles, trepadas y mucha adrenalina.  

Una ruta perfecta para una mañana. No recomendaría hacerla con niños, sobre todo si tienen menos de 12 años, en cuanto a los perros, nos llevamos nuestros cuatro perros y nuestra Yula en el recuerdo con nosotros, en la cima corren riesgo de un caída por lo que es mejor dejarlos atados y hacerla sin ellos.

 

  

 

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