Ruta panorámica en coche por los pueblos del Pirineo aragonés, la comarca del Sobrarbe Aragon / España / Itinerarios / Rutas / Valle de Ordesa y Sobrarbe

Nuestro último viaje al Reino del Aneto fue un poco diferente a lo que solíamos acostumbrar, el valle de Benasque nos absorbía completamente y apenas nos dejaba tiempo para una visita de un día a algún otro lugar. Pero esta vez quisimos que fuera distinto, decidimos que le dedicaríamos menos tiempo al valle y nos echaríamos a la carretera día tras días para conocer todos los lugares que el Pirineo aragonés esconde. No pudimos estar más acertados.

1. Inicio de la ruta. Puente medieval de Bujaruelo.

2. Torla. La puerta del valle de Ordesa

3. Broto y Oto. Los pueblos del Conzello y la cascada de Sorrosal.

4. Jánovas. El pueblo abandonado más famoso de España.

5. Boltaña. El pueblo medieval de la cabecera del Ara.

6. Villa de Aínsa. Uno de los pueblos más bonitos de España.

7. Tella. La aldea de las brujas y tradición milenaria.

Entre todas las escapadas había una que teníamos muchas ganas de completar. La ruta de los pueblos más bonitos de la comarca del Sobrarbe, una ruta panorámica en coche que nos llevaría a lo largo de todo el macizo central del Pirineo de Aragón. Una ruta hermosa cuyo inicio no podía ser más acertado, el puente romano de Bujaruelo, junto al Valle de Ordesa y cuyo final con un inmejorable broche de oro terminaría en la legendaria y mística aldea de Tella en el valle de Escuaín.

torla y ordesa

Puente medieval de Bujaruelo

Para llegar al inicio de la ruta deberemos viajar hacia el pueblo de Torla en las estribaciones del Valle de Ordesa a través de la N260 desde la Villa de Ainsa al Este o desde Jaca al Oeste. El único inconveniente que tiene esta ruta es que desde Torla hasta el puente romano de Bujaruelo, donde está nuestro inicio de la ruta, es un camino de ida y vuelta por lo que tendremos que pasar por el mismo sitio al volver. Desde Torla continuaremos dirección norte hacia el Valle de Ordesa y después de atravesar el Puente de los Navarros nos desviaremos a la izquierda por una pista forestal remontando el río Ara.

puente de los navarros ordesaEl camino que nos lleva al refugio donde se encuentra el puente es una auténtica pasada, un camino que avanza valle arriba junto a un río de alta montaña que desciende directamente de lo más alto de los glaciares pirenaicos. Un camino a través de un frondoso bosque de hayas, abedules y ancianos robles que han visto transitar al hombre por estos lares desde mucho antes de la época de los romanos.

rio Ara en bujarueloCuando nosotros hicimos la ruta en Diciembre no había casi nada de nieve y, salvo alguna placa de hielo en algún lugar sombrío, pudimos llegar hasta el refugio sin ningún problema. Eso sí, esta misma ruta en el mes de Enero, Febrero y Marzo no sé hasta que punto es posible, estos caminos, salvo trabajos intensivos de las maquinas quitanieves, deben estar cubiertos por más de un metro de espesor.

refugio de bujarueloSi vais a hacer la ruta en los meses más duros del invierno creo que lo ideal sería consultar primero el acceso y en caso de que estuviera bloqueado, hacer la ruta desde Torla y dejar el puente de Bujaruelo para otra época. El camino de Torla al refugio es de 10 km y se tarda entre media hora y tres cuartos en completar, en condiciones normales.

Por fin llegamos al punto de inicio de esta gran ruta, un inicio junto a uno de los puentes más emblemáticos de todo el país. Se trata de un puente medieval de estilo románico cuya construcción data del siglo XIII, sin embargo es muy posible que en la antigüedad hubiera otro tipo de paso ya que es una zona muy transitada para cruzar de una parte a otra del macizo pirenaico. Desde este punto nacen algunas de las rutas más bonitas del valle, rutas de todo tipo para paseos en familia o incluso para hacer travesías que dejaran más que satisfechos a los más exigentes.

puente romanico de bujaruelo

Torla

Después de dar un pequeño paseo por el lugar y de hacernos unas cuantas fotos junto al puente, volvemos a la furgoneta y nos lanzamos hacia nuestro siguiente punto de la ruta de hoy, Torla. De vuelta en el pueblo echamos la vista atrás y nos quedamos ensimismados ante la grandeza del valle glaciar de Ordesa y sus vertiginosas paredes que descienden centenares de metros en vertical en busca del fondo del valle. Un valle en forma de U perfecta excavado hace millones de años por los antiguos glaciares ibéricos, los mas meridionales de toda Europa. Sin duda el valle de Ordesa es nuestro Cañon del Colorado.

ordesa y monte perdidoTorla es la puerta al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, un pequeño pueblo pirenaico típico aragonés cuya vida gira irremediablemente en torno al turismo. Un paseo por sus calles o la visita a su parroquia os hará ver cuales fueron los orígenes de este lugar. Nosotros continuamos con nuestra ruta y nos desplazamos valle abajo en busca de nuestro siguiente destino, Broto y Oto.

torlaTomamos la carretera de descenso hacia el valle y tratamos de imitar el viaje del río Ara que nos viene acompañando desde nuestro inicio junto al puente de Bujaruelo.

Broto

Desde nuestra posición la panorámica del núcleo urbano es inmejorable, las casitas de piedra se amontonan alrededor de la iglesia del pueblo con sus tejados tradicionales de pizarra que parecen congelados en el tiempo. La bajada de hace por un pequeño puerto de montaña que en invierno puedo volverse un poco peligroso, de hecho aquí, tuve un accidente en 2012 en el que me salí de la carretera a causa de la nieve y casi me lo declaran siniestro total.

brotoOs podéis imaginar la situación cayendo copos de nieve como puños, la noche echándose encima y sin coche con todas las carreteras del Pirineo cerradas, una aventura que no me gustaría volver a vivir. Después de 3 horas metido en u cajero me recogió un taxi con ruedas de invierno y me llevó de vuelta a Benasque en un viaje que duró casi 6 horas.

rio ara en broto Broto es el centro político de los pueblos del valle y aquí se celebraba el Conzello de Broto que es una especie de Parlamento y Diputación. Los orígenes del pueblo son del siglo XI y su vida gira en torno al río Ara que divide el pueblo en dos barrios. El edificio más significativo de todos es la torre de la cárcel, en la orilla del Ara,  donde los presos eran arrojados a las húmedas mazmorras y eran privados de la luz durante su condena. Los días y las semanas pasaban lentamente para los condenados mientras bajo el estado febril de su delirio dejaban grabados en las paredes de sus celdas seres imposibles y seres mitológicos, unos seres que a lo mejor la única forma de mantenerlos a raya en su lucha interna era dibujarlos.

iglesia de broto

Cascada de Sorrosal

Otro edificio singular es su iglesia, con estructura defensiva y donde se reunía el Conzello. Pero, sin lugar a dudas, el punto fuerte de Broto por encima de todo lo demás es, la enorme cascada de Sorrosal con sus 80 metros de caída en dos tramos. Una clamorosa cascada que baja con desmedida fuerza y excava un hermoso cañón a su paso hasta alcanzar su hermoso puente románico de origen medieval.

puente medieval de brotoEsto fue toda una sorpresa, innumerables veces hemos pasado por este pueblo y no sabíamos ni podíamos imaginar que existiera algo así.

Para llegar tan solo hay que dejar el coche junto a unas casas que están al lado del río, a partir de aquí continuamos por un sendero seguido de unas pasarelas de metal. Nada más bajar del coche ya se escuchaba el terrible estruendo del agua caer que aún se hace mucho más sobrecogedor cuando nos internamos por el fondo de la garganta. Imposible resistirse a pasar por debajo de la barrera y acercarse lo más posible a la cascada, cuidado porque está todo muy mojado y las piedras resbalan muchísimo. La sensación ahí abajo es increíble, ¿cuántos pueblos tienen la suerte de contar con un lugar así? Desde luego aquí son muy afortunados.

cascada de sorrosalDecidí, y enseguida arrepentí, volar el dron aquí para poder ver como caía el agua a vista de pájaro y casi me quedo sin él; el aire dentro de este barranco era algo con lo que no había contado y sumado a la estrechez del lugar hizo que tuviera que estrellarlo contra unos arbustos para que no se fuera directo al río.

De aquí parte una magnífica vía ferrata para los más intrépidos, al ser pleno Diciembre no pudimos hacerla pero seguro que a partir de Primavera es una auténtica pasada. Podéis encontrar más información aquí.

cascada de sorrosal en broto

Oto

De Broto nos vamos a Oto, cruzamos el río junto al puente medieval y en apenas 2 km habremos llegado a esta pequeña aldea que se caracteriza sobre todo por su paz, nos nos cruzamos con nadie en el rato que estuvimos recorriendo sus calles.

emblemas casa señorial de otoLo mejor que podéis hacer es dejar el coche en la entrada y recorrer sus callejones. Este es uno de los pueblos más tradicionales de la zona donde todos los detalles se conservan hasta nuestros días, las casas típicas de piedra con tejados de pizarra, los espantabrujas en las chimeneas, una torre de la iglesia defensiva y que también sirvió de cárcel durante algún tiempo, escudos de armas en las paredes de las casas y un entorno completamente medieval.

iglesia de otoLa torre de Oto, fue una torre defensiva de vital importancia durante el siglo XVI cuando se detuvo el avance del ejército francés. Posteriormente ha sido palomar, gallinero y almacén hasta que finalmente quedó unida a la casa de Don Jorge y ha pasado hoy en día a ser una casa rural de gran calidad.

torre de oto y casa don jorgeUna vez terminada nuestra visita por los pueblos del Conzello, retomamos nuestra ruta hacia oriente en busca de uno de los puntos claves de hoy, el pueblo abandonado de Jánovas. Este pueblo también es un viejo conocido para nosotros, la primera vez que estuvimos por aquí fue hace más de 4 años y ya en ese momento nos dejó realmente impresionados.

Jánovas

La historia de Jánovas es una historia triste, una historia de injusticias como las que desgraciadamente son bastante habituales en nuestra tierra. Jánovas era un gran pueblo con una larga historia y una aún más larga tradición. Un día todos los sueños se vieron truncados cuando, de repente, toda la maquinaria gubernamental cayó sobre los apacibles aldeanos.

rio ara en janovasEn algún despacho a cientos de kilómetros de distancia se había decidido que era un buen lugar para la construcción de un pantano. Un pantano que por cierto nunca llegó y que en 2001 se declaró la obra como inviable. Pero ya era tarde, a los habitantes de la antigua Ixanobas ya se les había echado de sus casas, se habían arrancado los árboles de los cultivos y se había dejado a la naturaleza recuperar su terreno. Hoy en día, los hijos de los hijos no olvidan sus raíces y apuestan por devolver la vida a este bucólico lugar. Las obras de reconstrucción a espaldas de la administración ya han empezado y quizás, algún día, este lugar vuelva a la vida.

rio ara y puente colgante de janovasJánovas, es una perla escondida en lo más profundo del mar. Un lugar idílico junto al río Ara donde el hombre y la naturaleza se dan la mano, un lugar hermoso y lleno de misterio que nos tiene irremediablemente cautivados.

En Jánovas todo es especial, empezando por su magnífico puente colgante de madera sobre el Ara, un puente de película que salva el acceso a la otra orilla de un río que baja bravo por esta zona.

puente colgante de janovasEl camino continúa y al poco de rebasar un pequeño cerro nos damos de bruces con la leyenda. Ante nosotros, los restos de lo que un día fue, nos deja sin habla. Seguramente al ser pleno invierno el aspecto es mucho más dramático. Otro puente, esta vez de metal, cruz el pequeño arroyo junto a la entrada del río y nos lleva directamente a las puertas de la entrada. Junto al puente, una antigua fuente que recuerda más a un pozo, seguro aquí se reunían los más mayores a ver pasar las tardes de verano.

fuente e janovasUn cartel nos recibe junto a una fachada en ruinas, Jánovas. El pueblo es un auténtico laberinto de callejones, fachadas medio derrumbadas y solares. Por el contrario nos llevamos una gran sorpresa, alguien está intentando devolver a la vida este lugar.

cartel de janovasLas obras de la escuela y del consistorio ya han empezado. Estamos completamente solos en un pueblo abandonado, a finales de Diciembre y con la noche cayendo encima.

Las calles solitarias son sombrías y húmedas y el empedrado de las calles está en un estado lamentable, ya no se oye a los niños correr, todas las almas han sido deshauciadas. Todo está en completo silencio.

callejones de janovasSeguimos caminando y de pronto encontramos a las afueras y sobre una pequeña colina, la iglesia de Jánovas. Aislada del pueblo, sobre un cerro que domina el valle, la solitaria iglesia de San Miguel se lamenta en el olvido. Nos acercamos y al rodearla y entrar no nos lo podemos ni creer, las paredes interiores aún conservan los frescos de antaño.

iglesia de san miguel de janovasEstán completamente desprotegidos, a la intemperie y desprotegidas de los vándalos. ¿Cómo podemos vivir en un país tan dejado con el patrimonio? En cualquier oro lugar esto sería centro de peregrinación y contarían decenas de historias sobre su historia y leyenda. Detrás de la iglesia, encontramos el campo santo, este un poco más cuidado por los familiares que vienen de vez en cuando para arrancar las malas hierbas y llevar flores a los que ya no están. Jánovas nos duele en el corazón, su belleza nos cala muy hondo y su historia nos indigna. Así es la tierra que nos ha tocado.

frescos iglesia de janovasDejamos atrás el pueblo fantasmal y retomamos la N-260 atravesando la Foz de Jánovas, la carretera se mueve sinuosa por la garganta del Ara a la sombra del Macizo de santa Marina con cotas por encima de los 1500 metros de altitud.

rio ara foz de janovas¡Vaya con el Ara! lo que al inicio de la ruta era un remanso de tranquilidad bajo el puente del Bujaruelo, se ha convertido en todo un aguas bravas que da impresión solo de mirarlo. Este río nace de los glaciares del macizo del Vignemale y nos acompañará hasta la Villa de Aínsa donde desemboca en el río Cinca.

foz de janovas

Boltaña

Llegamos a Boltaña, nuestro siguiente destino, otro pueblo que nos fascinó y por el que incontables veces hemos pasado y no conocíamos. Antes de llegar encontraréis un desvío a la izquierda que indica el acceso al casco histórico, entrar por ahí y aparcar en la cuesta que sube hacia las primeras casas. A medida que nos acercábamos ya íbamos imaginando que el pueblo no defraudaría pero nos quedamos cortos…

boltañaEl origen de Boltaña es muy antiguo, ya desde la época de los romanos la villa era la capital de la región de Boletania lo cual indica que incluso en aquella época ya era un núcleo grande y que sus orígenes se remontan mucho atrás. Lo primero que nos encontramos al cruzar la primera calle es la plaza mayor donde encontramos la Colegiata de San Pedro de Boltaña, la iglesia más grande del Pirineo aragonés que es de estilo gótico aragonés y fue construida sobre los restos de una iglesia románica. La plaza de pueblo es una auténtica preciosidad con sus arcos de piedra y calles empedradas, da la sensación de estar en plena Edad Media. No pudimos recorrer todo el pueblo en profundidad por lo que nos quedaron un montón de rincones por descubrir y de callejones por explorar.

iglesia san pedro de boltañaDecidimos que lo mejor era subir hasta el castillo en lo alto de la cima del cerro de San Martín y disfrutar de las vistas del final del valle del Ara. Un pequeño sendero empedrado sube por la parte alta de la villa en busca del castillo, salimos del pueblo y el camino nos lleva entre bancales excavados en la montaña. A medida que subimos vamos obteniendo una nueva panorámica del campanario de la iglesia que nos resulta encantador.

calvario de boltaña

Mientras ascendemos vamos divisando un gran muro de mampostería que poco a poco se va alzando con una gran figura en el borde, no tardamos mucho en percatarnos que se trata de un gran Cristo, el camino por el que ascendemos en realidad es un calvario y se conservan algunas estaciones del Vía Crucis. Nos estamos acercando ya a la cima del cerro donde encontramos un gran mirador junto a una pequeña ermita, se trata de la ermita de Santa Lucía y se encuentra en un lugar privilegiado con vistas al valle de Ara y al Turbón.

ermita de santa lucia de boltañaMás arriba encontramos el castillo, en muy mal estado de conservación y construido en el siglo XI por maestros lombardos. El castillo de Boltaña es conocido como el castillo de los Condes del Sobrarbe, aunque parece que nunca fue tal. En sus orígenes el castillo estaba bajo el dominio musulmán y era un puesto estratégico para contener a los cristianos del norte. Sin embargo, no duró mucho y a principios del siglo X ya estaba en manos del rey de Pamplona García Sánchez.

castillo de boltañaA partir del siglo XIII el castillo cayó en decadencia y poco a poco fue abandonado. Lo más interesante es que fue un importante centro para los akelarres de las brujas del Pirineo, siendo este junto con el Puntal de las Brujas de Tella, dos de los lugares más mágicos.

Lo que más os gustará sin lugar a dudas son las impresionantes vistas desde lo alto de sus ruinas, la panorámica del pueblo con su vida apacible al fondo del valle es magnífica y si echamos la vista atrás el imponente Turbón os dejará totalmente alucinados.

boltaña desde el mirador del castilloYa de vuelta regresamos de camino al coche lo más rápido que podíamos en busca de el que es el pueblo más importante de toda la comarca de Sobrarbe, la señorial Villa de Aínsa.

Villa de Aínsa

La Villa de Aínsa se sitúa en la cabecera histórica del condado del Sobrarbe que antaño fue un reino legendario. La ciudad medieval se encuentra en un lugar privilegiado junto al río Cinca y ya desde tiempos inmemoriables los celtas se establecieron por estas mágicas tierras de gran riqueza.

ainsaLa historia de Aínsa es, de lejos, la más legendaria de las que he escuchado hasta el momento. Durante el año 724 con la irrupción de las tropas musulmanas, la población huyó a las montañas en busca de refugio, las tropas cristianas bajo el mando del Rey Garcí-Ximénez comenzaron a formar filas y a descender el curso del Ara en busca de defender la ciudad, una gran batalla cruenta que no iba a favor de los soldados cristianos hundidos en la moral de ver el avance del enemigo y como iban a perder el reino.

arbol del sobrarbe ainsaEl rey en su desolación se fue al monte a rezar a San Jorge, le imploraba valor y decisión para dirigir a su maltrecho ejército contra las hordas enemigas diez veces superiores en número y fue entonces cuando ocurrió el milagro, sobre una gran carrasca apareció en la oscuridad de la noche una cruz de fuego, una cruz ígnea y resplandeciente que aunque iluminaba tenuemente los alrededores llenó de luz los corazones de los desesperados soldados.

castillo de ainsaUnos trescientos soldados cristianos salieron en tromba al amanecer por las puertas de la ciudad hacia el campo de batalla con un valor y furia nunca antes vistos, el gran ejercito invasor se estremecía viendo como los hombres libres corrían hacia ellos gritando con espadas y hachas en mano y sin ningún tipo de temor. Tras una cruenta batalla el ejército musulmán fue completamente exterminado y el reino defendido.  A partir de ese momento el escudo del Sobrarbe sería el árbol sagrado con la cruz ígnea sobre él.

El casco histórico de la villa es completamente peatonal, hay que subir hasta donde se encuentra el castillo y en la explanada, convertida en aparcamiento, dejar el coche. Nos encontramos en la fortaleza de la ciudad que data del siglo XI, fecha en la que se reorganiza la frontera meridional del Sobrarbe. Durante el siglo XVII se reforzó para contener las invasiones que provenían al norte de los Pirineos de las tropas francas.

ainsa y castillo de ainsaHoy en día el castillo sirve de acceso a la plaza mayor de la Villa a través de un gran patio de armas rodeado de muros defensivos con arcos de piedra. La imagen del pueblo desde lo alto de la muralla es sencillamente, espectacular. Las casas amontonadas construidas en piedras alrededor de la plaza y sobresaliendo entre todo el campanario de la villa con su forma rectangular. Una gran Plaza y unas inmejorables vistas del río Cinca al sur y de los macizos rocosos al norte. Toda la plaza está llena de restaurantes de todo tipo por lo que es el lugar ideal para sentarse y disfrutar de la gastronomía.

plaza mayor de ainsaMás tarde lo mejor es pasear por sus empedradas calles y dejarse cautivar por la arquitectura medieval, es como viajar a un pueblo de cuento donde tan solo faltan los cantares de caballería. La vida gira entorno a la parroquia de la Asunción y es de un valor artístico inigualable en el arte románico pirenaico. Se empezó a construir en la misma época que el castillo y se tardo más de cien años en terminarla. La iglesia está formada por una torre, una cripta e incluso un claustro.

parroquia de la asuncion de ainsaDesde la iglesia bajan todos lo callejones hacia las zonas más bajas de la ciudad por calles que se extienden desde la plaza como si fueran ramificaciones, calles cuesta abajo de piedra con casas que han sabido mantener la esencia medieval y que han hecho de Aínsa una ciudad declarada Monumento Histórico-Artístico y que además es considerado uno de los pueblos más bonitos de España.

calles de ainsa

Tella

Finalizamos nuestra visita a la Villa de Ainsa con un gran sabor de boca y nos ponemos en marcha hacia el último destino de esta gran ruta. Un destino lleno de leyendas y mitos desde la más lejana antigüedad, una tierra de supersticiones donde, durante siglos, sus habitantes vivían bajo la sombra de los akelarres; no podía ser otro lugar más que Tella

puntal de las brujas de tellaTella es la herencia de esta tradición, una tradición que a pesar de los esfuerzos por acabar con ella sigue latente en cada piedra, en cada árbol y en cada corazón de las buenas gentes de este hermoso valle. Un antiguo refrán decía ‘’Tella. Dios nos guarde de ella’’, Tella fue en su tiempo el centro del ocultismo de toda la región donde la brujería, los akelarres e invocaciones al maligno eran una constante. Para tratar de alejar a las sombras se construyeron las tres iglesias formando un anillo protector, aunque se cree que en tiempos llegó a contar hasta con siete iglesias.

tella huescaPara llegar hasta la aldea de Tella hay que dirigirse hacia Bielsa por la carretera A-138 desde la Villa de Aínsa y desviarnos hacia nuestra izquierda a unos 20 km aproximadamente por una carretera estrecha, está todo perfectamente indicado así que es prácticamente imposible perderse. Desde el cruce la carretera asciende sin tregua con muchísimas curvas cerradas, mucho cuidado en invierno ya que se forman grandes placas de hielo, hasta que por fin llegamos arriba del todo donde encontramos la pequeña aldea situada a 1380 metros sobre el nivel del mar. Tella es el broche de oro que le hacía falta a esta ruta por los pueblos más impresionantes del Pirineo aragonés en la comarca del Sobrarbe.

calles de tellaEn Tella se encuentra la ruta de las ermitas que ya recorrimos en un post que volvemos a compartir con vosotros aquí, es la ruta más increíble y hermosa que existe por todo el norte de la península. Una ruta que nos transporta por las antiguas tradiciones, tradiciones tan antiguas como los primeros habitantes de estas tierras, nos encontramos en el Pirineo, tierra de gigantes, de brujas, de seres que caminan por el bosque y de vengativos dioses que habitan en las cumbres de los helados macizos.

ermitas de tellaAquí finaliza nuestra ruta panorámica de los pueblos más bonitos del Pirineo aragonés en la comarca del Sobrarbe. Una ruta por los pueblos y aldeas más especiales que hemos encontrado por la zona más septentrional que, próximamente será combinada con otra que recorra los pueblos al sur del Ara. Las combinaciones son infinitas y como amantes del Pirineo aragonés nos vemos en la obligación de unir todos los puntos para que todo el mundo pueda disfrutarlo. Esperamos que os guste tanto como a nosotros y sobre todo que la disfrutéis y os dejéis cautivar por tales paisajes que, aún hoy, son auténticos desconocidos para muchos.

 

Comentarios

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  1. Me gusta la forma en la que escribes, muchas gracias, seguiré leyendo tu weblog.

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