Hallstatt, el pueblo más bonito de Austria Austria / Europa

Estábamos realmente ansiosos por llegar a Austria, todo lo que habíamos visto en fotos y leído sobre el país nos había cautivado y conforme se acercaba la fecha de llegada las ganas iban aumentando. Viajamos hasta Austria desde la República Checa en nuestro viaje a través de Europa central en 2012. Un gran viaje en el que recorrimos Polonia, Alemania del este, República Checa y Austria. Sin duda uno de los mejores y más recomendables viajes que se puede hacer.

Al mediodía abandonamos Cesky Krumlov, un maravilloso pueblecito de cuento situado en el sur de la República Checa que nos dejó completamente cautivados. No queríamos irnos sin dar un último paseo por sus estrechas y empedradas calles y decidimos que mejor pasar la mañana en el pueblo. Aun así se nos quedaron cosas por ver y deseamos volver algún día.

maizales austriaEl camino de Cesky Krumlov hasta Hallstatt es de aproximadamente unas dos horas y media largas en las que deberemos conducir gran parte del trayecto por carreteras de doble sentido. Nosotros, con todo el día por delante, decidimos desviarnos un poco de nuestro trayecto y acercarnos a visitar la ciudad de Mozart, Salzburgo. La visita fue bastante rápida y tan solo dimos una vuelta junto al río y por el centro, queríamos llegar a nuestro destino y aún quedaba camino por delante. De todas maneras, si vais con suficiente tiempo, Salzburgo es una visita recomendada con un montón de cosas para ver.

calle principal de salzburgoOtra de las paradas recomendables para hacer es en el pequeño pueblecito de Fuschl am See junto al lago de Fuschlsee. Es un pueblo casi totalmente dedicado al turismo con multitud de hoteles, guesthouses y restaurantes. Todo en un estilo muy típico de los paisajes alpinos con casitas de madera, balcones llenos de flores y a orillas de un lago.

fuschl am see y montañaDimos un paseo por sus calles, aunque hay que decir que el pueblo tampoco es muy grande, y después nos acercamos al embarcadero desde donde teníamos unas maravillosas vistas de todo el lago con las montañas alrededor. Entre unas cosas y otras se no había echado encima el día y ya estaba atardeciendo, el día había comenzado a estropearse un poco y las nubes amenazaban con lluvia.  Como aún quedaban algunos kilómetros hasta Hallstatt decidimos tomarlo con tranquilidad y disfrutar del bonito atardecer desde el muelle.

embarcadero de fuschl am see Llegamos prácticamente de noche a Hallstatt y lo primero que nos encontramos fue que no había aparcamiento en todo el pueblo, el tráfico está muy limitado y casi todas las calles son peatonales. Durante el día el tráfico rodado está prohibido excepto para los residentes pero nosotros, al llegar de noche, si que nos fue posible entrar. Hay que dejar el coche a las afueras del pueblo. El segundo problema fue que llegamos bastante tarde y además sin reserva, nos costó bastante encontrar algún hotel y finalmente tuvimos que pagar 160 € por una noche en uno de los mejores hoteles del pueblo. Eso sí, la habitación era prácticamente un apartamento con todas las comodidades. El nombre el hotel es Grüner Baum y se encuentra situado justo en la plaza mayor del pueblo y junto al lago.

Exhaustos de un día tan ajetreado nos fuimos a la cama a descansar hasta el siguiente día donde nos aguardaban un montón de emociones nuevas.

Hallstatt

plaza de hallstaatPor la mañana nos despertamos como nuevos y al abrir las ventanas del balcón entró la luz de un día increíblemente cálido y soleado, nos asomamos y vimos la plaza mayor del pueblo y enseguida nos dimos cuenta de porque llaman a Hallstatt, el pueblo más bonito de Austria.

Parecía la maqueta de un pueblo de los cuentos de los hermanos Grimm, casas de piedra y de madera perfectamente talladas con coloridas fachadas y tejados puntiagudos. De las balconadas de las casas descolgaban cientos de flores de todos los colores y multitud de enredaderas y, todo el pueblo en sí, enclavado a los pies de interminables montañas alpinas cubiertas de frondosos bosques hasta sus cumbres.

Bajamos a desayunar al buffet del hotel y pudimos disfrutar de un suculento almuerzo a orillas del lago junto a un pequeño muelle. Todo era perfecto.

fachadas con flores hallstaatEl nombre Hallstatt proviene del término celta Hall, que significa sal, y es que la zona es conocida desde la Edad del Bronce por sus minas de sal, los primeros asentamientos humanos por la zona son de hace, nada más y nada menos que 7000 años. La localidad ha estado fuertemente aislada debido a la orografía hasta bien entrado el siglo XIX, hasta entonces solo era posible llegar en barco o a través de largos y estrechos senderos. Finalmente se abrió un paso excavando en la roca y el pueblo entró de lleno en el siglo XX. Hoy en día el principal factor económico es el turismo.

casas de madera de hallstaatEl pueblo aunque no es muy grande tiene bastantes callejuelas y callejones para recorrer, pero básicamente consta de una larga calle desde su entrada y que va paralela al lago hasta los muelles de su parte más alejada. A lo largo de toda la calle, multitud de tiendas de sourvenirs y de cafeterías dan vida a la pequeña localidad. Entre medias encontramos la plaza principal, donde nosotros nos hospedamos, y que sin duda es de las más bonitas que hemos visto. Todo está muy cuidado hasta el más ínfimo detalle.

campanario de hallstaatHay multitud de cosas para hacer por aquí, un paseo por las calles del pueblo intentando encontrar las mejores vistas del lago es algo que seguro no defraudará, también podréis alquilar un bote y adentraros aguas adentro para contemplar el pueblo en la bahía. Las calles suben empinadas y se van estrechando a medida que vamos ganando algo de altura, comienzan a aparecer callejones a un lado y a otro haciendo que te desorientes. Debéis saber, que en la parte más alta del pueblo donde está el aparcamiento, cae una cascada que se cuela por la tierra volviendo a aparecer por una acequia en mitad de las calles. 

hallstaat desde lo alto

Nosotros recorrimos el pueblo hasta la otra punta donde encontramos unos embarcaderos que también ofrecían unas privilegiadas vistas de la localidad. A lo largo de este camino podréis visitar una iglesia de origen católico y otra luterana que resalta sobre todos los demás edificios con su tejado de aguja.hallstaat con su lago

Sin duda la mejor época del año para visitar hallstatt es en verano, momento del año con más horas de luz y donde el tiempo suele acompañar, sobre todo por las mañanas. En invierno también debe ser una pasada, con todo el pueblo cubierto por la nieve, pero se pueden hacer menos cosas. Si tenéis un poco de valor podéis daros un refrescante baño en este lago de origen glaciar, ya os digo que si sale un buen día, os sentiréis reconfortados.

vista de hallstaat con lago y campanarioNosotros pasamos en Hallstatt 1 día y medio, el primer día para visitar el pueblo y las minas de sal y el segundo para dar un paseo mañanero y salir hacia la localidad de Werfen a visitar las cuevas de hielo de Eisriesenwelt.

Minas de sal de Hallstatt

Las minas de sal de Hallstatt son las más antiguas del mundo, datos demuestran que el hombre las lleva explotando desde hace 7000 años. La sal es el oro blanco del valle y fue, durante siglos, el motor económico de toda la zona.

Para visitar las minas de sal hay que coger un funicular que está situado en las afueras del pueblo, el precio es de 7,90 € por persona ida y vuelta. La entrada a las minas es de 20 € por persona o de 11 € si eres estudiante. Nada más subir disfrutaréis de unas impresionantes vistas de todo el valle y su lago encajonado entre las altas montañas que le rodean.  valle de hallstaat

Junto a la entrada hay una pequeña exposición en la que encontraréis los restos óseos de el minero más antiguo encontrado. Sus restos datan del año 1000 a.c., es el conocido como hombre de la sal. Os llevarán hasta la entrada de las minas y os vestirán con unos monos típicos para acceder, ahí os montarán en un trenecito e iniciaréis el viaje al inframundo.

tunel minas de sal de hallstaatComenzamos el recorrido y nada más entrar vemos como la temperatura en el interior es bastante más fresca que fuera, atravesamos interminables túneles y vamos descendiendo a lo largo de escaleras y toboganes hacia el interior de la tierra. Por el camino nos vamos encontrando recreaciones de los utensilios utilizados por los mineros para trabajar en la mina. Seguimos descendiendo y descendiendo y parece que aquello no tiene fin, hasta que finalmente llegamos a un último tobogán que parece ser la gran atracción del recorrido. Nos indican como sentarnos y nos invitan a dejarnos deslizar uno tras otro hasta que por fin llega mi turno. Velocidad alcanzada, casi 30 km/h, ¡récord del día!

tobogan minas de sal hallstaatFinalmente llegamos hasta una gran sala en la que encontramos un lago subterráneo y la sal incrustada en la paredes de roca de la cueva que al ser alumbradas reflejan colores vivos e intensos acompañados con una gran música que hace de la experiencia algo único e irrepetible. Durante la expedición os contaran como trabajaban desde los tiempos más remotos y como se llegaron a formar tales minas de sal en un lugar tan alejado del mar, eso lo dejo para que lo descubráis por vosotros mismos.

minas de sal hallstaatDespués de la exhibición volvemos a montarnos en un tren cremallera y a volvemos al exterior a través de un largo túnel. Por fin, algo de aire fresco otra vez. El paseo por las minas es de lo más divertido y además muy didáctico, desde luego que es un must see de cualquiera que visite Hallstatt. Una vez a aire libre, damos una última vuelta por los alrededores y poder así, disfrutar de las sobrecogedoras vistas alpinas. Para bajar podéis volver a usar el funicular o bajar andando por un sendero entre el bosque durante unos 40 minutos.

refugio minas de sal hallstaat

El día había dado mucho de sí pero aún nos encontrábamos con fuerzas de seguir con más visitas, así que decidimos recorrer el lago con el coche para ver que más podía ofrecer. Es lo bueno del verano que los días son muy muy largos… Por desgracia, el día se fue estropeando poco a poco hasta que finalmente nos cayó un gran chaparrón que nos dejó completamente empapados. Esa noche cambiamos de hotel a uno que teníamos muy cerca de donde nos habíamos hospedado la noche anterior y nos ahorramos unos cuantos euros, era nuestra última noche en el pueblo.panoramica e hallstaat

Eisriesenwelt

Al despertar, desayunamos rapidamente y enseguida nos pusimos en marcha dispuestos a recorrer los 70 kilómetros que nos separaban de la localidad de Werfen donde se sitúan las impresionantes cuevas de hielo de Eisriesenwelt, las más grandes del mundo. Aproximadamente se tarda 1 h y media en llegar. Aparcamos en un parking habilitado junto a la localidad y recorremos una pequeña carretera hasta un funicular que nos subirá hasta arriba. Los tickets del funicular cuestan 20 € por persona, aunque cabe la posibilidad de subir andando. Un recorrido de más de 1 h de ascensión.

campos de austriaAl bajar del funicular llegamos a na explanada en la que encontramos un Biergarten donde poder disfrutar de una buena bradwurst o un schnitzel con patatas fritas, todo acompañado de una buena cerveza de trigo. Nosotros seguimos adelante, había mucha gente, y aún quedaba coger otro funicular que nos llevará más arriba, aquí había una cola enorme por lo que recomiendo madrugar.

Una vez arriba nos espera casi media hora de subida hasta la cueva. a partir de aquí deberemos seguir un camino que poco a poco va ascendiendo por la montaña a una altura de más de 1000 metros entre un paisaje de alta montaña espectacular.subida a cuevas de hielo de eisriesenwelt

Mientras andamos tendremos las mejores vistas del valle y de todas las imponentes montañas que nos rodean, según nos acercamos a la cueva tenemos nuevos acompañantes de viaje, por alguna extraña razón los cuervos nos observan desde las barandillas a medida que nos acercamos a la cueva. ¡Pájaros de mal agüero!

cuervo en la rocaPor fin llegamos a la entrada de la cueva, y comienzan a formarse los grupos. Uno con idioma alemán y otro en inglés, nada en español. Nos dan un candil con un fósforo a cada pareja y al abrir la puerta es como si de repente hubieran abierto la puerta de un gigantesco congelador. Una sensación térmica de 0 º y un viento que chillaba como si de las mismas puertas del infierno se tratara. Hay que venir abrigado. Una vez dentro la cosa cambia y el viento desaparece por completo, aunque el frío sigue ahí. Las fotografías en el interior están completamente prohibidas así que las fotos del interior las he tenido que sacar de la web oficial.

cuevas de hielo de eisriesenweltAvanzamos por un camino en dirección a lo más profundo de la cueva en una casi absoluta oscuridad, a penas atisbamos un ápice de lo que nos rodea, todo está en silencio salvo nuestros pasos y el continuo goteo de una evidente corriente de agua que está cerca de nosotros. Hay que caminar con cuidado ya que algunas de las pasarelas están congeladas y es fácil resbalar. Una vez completamos la primera bajada el guía se acerca a una columna y enciende su lámpara de magnesio iluminando toda la estancia. Ante nosotros, una enorme masa de hielo moldeada por el aire caprichosamente nos deja completamente fuera de juego. ¿Cómo era posible que algo así pudiera existir?

hielo cuevas de austriaNos encontramos ante la cueva de hielo, visitable, más grande del mundo. No nos deja indiferentes. Durante milenios las corrientes de aire y agua juegan y van moldeando paisajes que cada cierto tiempo se van modificando apareciendo nuevas y misteriosas formaciones. Existe un paso realmente espectacular en el que el camino discurre a lo largo de un túnel cilíndrico de hielo que conduce finalmente a una nueva estancia. Las cuevas fueron descubiertas en 1879 por un explorador de Salzburgo que dio con ellas por pura casualidad. Existen más de 42 km de galerías aunque solo están estas abiertas al público.formaciones cueva de hielo de austria El precio de las entradas es de 24 € por persona adulta y de 18 € para jóvenes, los niños pagan 14 €. Entre los funiculares y la entrada se va bastante dinero, pero es algo que recordaréis toda la vida. El horario es de 8 a.m. hasta las 4 p.m. en verano de Mayo a Octubre, el resto de año permanecerá cerrado. Ahora sí, después de la bajada, hacemos la parada pertinente en el biergarten dispuestos a saborear la típica comida austro-germana y a disfrutar de las increíbles vistas de los alpes.

desfiladero de cuevas de hielo de austria

Había sido una experiencia inmejorable, nos había gustado todo de nuestra visita a Hallstatt y realmente no se le podía pedir más. Nuestra entrada en Austria había sido a lo grande y aún nos quedaban muchos días por delante. Tocaba ponernos en marcha y dirigirnos hacia el corazón de los alpes austriacos para recorrer la carretera de alta montaña mas conocida de Austria, el Grossgrlockner hochalpenstrasse, o lo que es lo mismo, la carretera alpina del Grossglockner. Una montaña de 3798 m de altitud con un glaciar, el Pasterze, impresionante.

 

Comentarios

Comentarios

  1. Me ha servido de mucho éste artículo, con permiso pasaré a compartirlo en mi fb con unos amigos que creo que les va a servir, muchas gracias por compartir esta nota con nosotros 😀

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