Kayak entre icebergs: Frente glaciar de Qaleragdlit America / Groenlandia / Rutas

Avanzábamos de manera casi fugaz a través del fiordo que nos había acompañado durante los dos últimos días de travesía, desde que partimos por la mañana no tardamos ni dos horas en llegar a sus estribaciones. El sol, que brillaba alto en la mañana, poco a poco iba desvaneciéndose ante una fina capa de nubes que comenzaba a cubrir todo el cielo.

acantilado kayakA medida que nos adentrábamos hacia lo más profundo del fiordo, una gélida y constante brisa hacia descender la temperatura, era una sensación que nos estremecía con un frío intenso que nos calaba hasta el alma. El agua estaba tranquila, con apenas 2 grados de temperatura, parecía de cristal. El hielo poco a poco iba haciendo acto de presencia flotando sin rumbo por la superficie, a medida que nos adentrábamos, la marcha se hacía más tediosa obligándonos a desviarnos de nuestro rumbo una y otra vez.

iceberg con montañasEnseguida llegamos a la banquisa, avanzábamos penosamente entre el hielo, el mar parecía que se había fragmentado en miles de pedazos como si de un gigantesco espejo caído al suelo se tratara. El silencio era absoluto, tan solo interrumpido de vez en cuando por el crujido del hielo a nuestro paso.

Nadie decía nada, seguíamos con rumbo fijo hacía delante como envueltos en una ensoñación de la que ninguno quería salir, ante nosotros se alzaba majestuosa y colosal la gigantesca lengua de hielo del frente glaciar de Qaleragdlit. Nunca habíamos visto nada igual, éramos tan insignificantes ante tal montaña de hielo que realmente nos causaba temor. Sus cumbres puntiagudas recortadas contra el cielo gris iban amontonándose unas sobre otras en una lucha por salir a la superficie.glaciar con aves en icebergPoco a poco la gran cordillera de cristal descendía en altitud a medida que se acercaba al mar hasta que de pronto un gran salto vertical de unos 70 metros delimitaba su final, era entonces cuando aparecía el hielo más viejo. Un hielo compactado bajo la presión de millones y millones de toneladas de peso en continuo movimiento, era un hielo azul cobalto que relucía con un brillo fantasmagórico golpeado una y otra vez por las olas del mar.

De pronto un gran estruendo, las enormes paredes del glaciar comenzaban a desquebrajarse y caer al vacío, cuando alzamos la vista, ya casi era tarde. El sonido había llegado tarde hasta nosotros, nos separaban del frente unos 4 km, lo suficiente como para que el sonido tardara en llegar hasta nosotros varios segundos; pero de pronto, otra vez, las paredes del acantilado cayéndose a pedazos hasta el agua y a los pocos segundos el gran estruendo. Era como una noche de tormenta en la que los rayos relucían en la lejanía y a los pocos segundos se escuchara la furia de Thor golpeando una y otra vez con su pesada maza. Los dioses se acercaban. Lo que al principio no era más pequeños pedazos de hielo, ahora se iban acumulando volviendo a formar enormes icebergs recién nacidos.

frente glaciar de QaleragdlitHabía un sonido constante, era como un constante zumbido que a medida que nos acercábamos más y más se hacia más obvio. Parecía como si oculta entre los colosales bloques de hielo de Qaleragdilt se escondiera una cascada. En realidad no había cascada alguna, se trataba del río glacial que emergía de lo más profundo del glaciar hasta desembocar al mar. Se podía distinguir sin ningún problema que era río y que era mar, la diferencia de densidad y de color delataba una corriente que se extendía desde el borde del acantilado y que poco a poco se iba diluyendo en el agua salada.

kayak en glacir de qaleragdlit¡Que maravilla era todo aquello! Este era sin duda el mejor viaje de mi vida. Nos acercamos todo lo posible hasta las inmensas paredes, guardando siempre una prudente distancia de seguridad de más de 1 km, y comenzamos a recorrer el fiordo de extremo a extremo. No era posible acercarse más, un gran desprendimiento inesperado provocaría un tsunami que nos arrastraría a todos con fatal desenlace.

kayak glaciar groenlandiaDías atrás, en nuestra visita al glaciar de Kiattut, el espectáculo era bien diferente, aquello se caracterizaba sobre todo por la paz y el silencio, era un glaciar muerto que ni avanzaba ni retrocedía. Este era todo lo contrario, la vida estaba en todas partes.

Una vez finalizada la travesía atracamos en una pequeña playa arenosa a los pies de una morrena, alejamos los kayaks todo lo posible de la orilla y, después de asegurarlos, comenzamos el porteo del material hasta lo alto del promontorio de tierra y rocas donde nos encontrábamos. Arriba estaba el campamento de Fletanes, el campamento más famoso de la expedición y el punto más fuerte de todo el viaje. Dos noches pasaríamos en este lugar.

playa de fletanesEl campamento se encuentra situado en lo alto de un cerro, en una pequeña planicie a los pies de la montaña. Es un lugar inhóspito, aquí no existe la vegetación, se trata de un auténtico paisaje lunar de polvo, tierra y roca gris. 

En el centro del campamento, una tienda para varias personas ya estaba montada, sería nuestro comedor social. Unos metros más adelante un pequeño lago estancado daba un poco de color al estéril lugar. A partir de ahí tan solo roca y tierra formando un páramo hostil. Desde el campamento se veía todo el glaciar y sus paredes que bajaban vertiginosas hasta el mar, que grandes vistas para los días venideros. 

bandera humana fletanesNos apresuramos a montar las tiendas y ha dejarlo todo preparado, no era más de mediodía y teníamos muchas horas por delante para disfrutar y poder descansar. Realmente se agradecía tener un pequeño comedor con sillas y mesas donde poder relajarse.

Este es otro punto a favor de Greenland Adventure con respecto a Tierras Polares, los dos operadores de Groenlandia, el campamento de Greenland está literalmente encima del glaciar con lo que el espectáculo está asegurado. El de Tierras Polares, por el contrario, se halla al otro lado del fiordo a unos 8 0 9 km de distancia por lo que solo lo veis desde lejos y la experiencia no es ni por asomo parecida.

campamento de fletanes groenlandiaPoco a poco el día fue llegando a su fin y por desgracia estropeándose, acabando así definitivamente con los días tan soleados que habíamos tenido días atrás. Era nuestra última oportunidad de ver el manto estrellado de un lugar tan apartado de la civilización y quizás, alguna aurora boreal, pero tampoco fue posible. Me quedé esperando hasta la 1 de la madrugada, cámara en mano y en completa soledad, pero ante mi incredulidad la noche no acababa de cerrarse. Por el lado del fiordo la oscuridad lo iba cubriendo todo poco a poco pero no lo suficiente; por el otro lado, la zona del glaciar que daba al inlandis era como un crepúsculo eterno que no acababa de cuajar. Abatido me metí en la tienda y me dejé caer en un profundo sueño.

aurora boreal fletanesLo siguiente que recuerdo eran las paredes de la tienda moviéndose violentamente azotadas por un viento incesante, al poco comenzó a llover. Definitivamente había terminado el buen tiempo. Ese día íbamos a hacer un trekking por la cresta de la montaña y poder así disfrutar de las vistas de los dos glaciares. El mal tiempo nos había agriado un poco el carácter a todos y el ambiente era un de resignación. Si el viento no amainaba en las próximas horas no íbamos a poder navegar, deberíamos aguardar en el campamento los días que hiciera falta. El mensaje era claro: con viento estábamos aislados.

chica glaciarPor suerte, durante el día encontramos una ventana de un par de horas de tiempo aceptable y conseguimos hacer el trekking. Arrancamos rápido y con paso ligero comenzamos la ascensión por las paredes de la morrena siguiendo un casi inapreciable sendero que discurría entre las rocas. La ascensión se hacía rápido y solo se hacía un poco más costosa en la zona alta donde el sendero se perdía definitivamente y había que continuar saltando de piedra en piedra y por donde se pudiese.

fiordos de groenlandiaFue entonces cuando los vimos, por fin, un pequeño desprendimiento de piedras por la ladera delató al numeroso grupo de caribús que trataban de pasar inadvertidos. Se dirigían montaña arriba hacia el otro valle y en dirección al inlandis. Por lo menos había una docena de ellos. Todas hembras con sus crías, los machos no viajan con la manada, los machos pasan los meses en soledad esperando a la época de la berrea. Eran una auténtica preciosidad. Llevábamos todo el viaje tratando de ver alguno y ahora por fin nos habíamos dado de frente con una manada. Al percatarse de que los habíamos vistos apretaron el paso y se perdieron por detrás de un cerro.caribus Continuamos con nuestra ascensión y al llegar a la parte más alta fue entonces cuando alcanzamos a ver el glaciar que se escondía en el valle de al lado. No era solo una, sino dos, las lenguas del frente que en ese valle llegaban hasta el mar. Nos encontrábamos ante el inicio del inlandis.

glaciares de groenlandiaA partir de aquí y a lo largo de cientos de miles de kilómetros cuadrados, como ocurría en el glaciar de kiattut, tan solo había hielo, cuanto más al norte más hielo. Era un enorme desierto blanco,un yermo que poco a poco iba ganando altura hasta la zona más alta de la meseta. Algunas expediciones han partido desde aquí caminando lo más cerca de la roca que podían durante varios días para avanzar la penosa distancia de unos pocos kilómetros y después darse la vuelta.  expedicion greenland adventureDesde la balconada, la imagen del glaciar de Qaleragdlit era sobrecogedora, un vistazo a la inmensidad, una mirada que te hacía empequeñecer ante lo obvio. Sentí vértigo. El hielo se amontonaba ante nuestros ojos hasta donde alcanzaba la vista, tan solo rompía la monotonía una lejana sierra a decenas de kilómetros, a donde mirase tan solo hielo y más hielo. Ante una visión tan desoladora el ego del hombre queda reducido a la nada, nosotros que nos creemos tan inteligentes, que todo lo sabemos, siempre tratando de reducirlo todo hasta la simplificación para que podamos seguir en nuestra zona de confort. Bien, ante este espectáculo de la naturaleza, uno se da cuenta de que no sabemos nada. La naturaleza siempre nos va a superar en todo. chico glaciar qaleragdlitDe vuelta al campamento, el tiempo comenzó a empeorar y nos obligó a resguardarnos de nuevo en las tiendas durante las siguientes horas. La lluvia regresó incesante y el viento soplaba con fuerza. Extrañamente, era un viento caliente ¿cómo era posible? El viento venía desde lo más profundo del inlandis donde el hielo y la nieve lo colmaba todo, y sin embargo era caliente. Al parecer, cuando el aire circula desde los confines del glaciar hacia el mar comienza a colarse por todas las grietas y agujeros que encuentra provocando una fricción que lo hace calentarse. Desde la tienda se podía escuchar como si una gran tormenta estuviera justo encima de nosotros, los truenos sonaban con fuerza retumbando por todo el fiordo, pero no eran truenos, en el ártico no hay truenos. Era el glaciar escupiendo toneladas y toneladas de hielo al mar.

iceberg azul de cristalDe pronto, un gran estruendo mucho mayor que todos los escuchados hasta ahora. Todos salimos corriendo de las tiendas. Un gran desprendimiento había arrojado al mar una colosal montaña de cristal azul, ahora convertido en iceberg viajaba sin rumbo mar adentro. Era el iceberg más hermosos que habíamos visto hasta el momento, además casi lo habíamos visto nacer, un azul intenso casi artificial y formado por dientes de cristal afilados como puñales. Los cristales de hielo compactado y ese color mostraban su procedencia, de la zona más baja del glaciar compactado y moldeado por millones de toneladas de peso, era un hielo viejo, tan viejo que cuando se formó el hombre no había ni comenzado a caminar erguido.

lluvia kayak groenlandiaEsa noche nos acostamos temprano, al día siguiente nos esperaba una ruta de 22 km en kayak hasta nuestro siguiente destino. Había que desandar todo el fiordo de los dos últimos días y penetrar por otro paralelo. Se habían terminado definitivamente los días de buen tiempo. A partir de ahora íbamos a conocer a la verdadera Groenlandia, la Groenlandia implacable.  

FICHA TÉCNICA
DISTANCIA: 43  km
DESNIVEL ACUMULADO: 0 m
TIEMPO: 3 días 
DIFICULTAD FÍSICA: Moderado
DIFICULTAD TÉCNICA: Fácil
SUPERFICIE: Mar
PUNTOS DE HIDRATACIÓN Y AVITUALLAMIENTO: Se bebe directamente de los ríos.
mapa ruta kayak

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