Descubriendo el monte Arabí, los secretos de la piedra España / Murcia / Raíces perdidas / Rutas

Esa noche no había Luna, la noche invernal cubría con un tupido velo todo el firmamento, en la lejanía miles de millones de puntos luminosos brillaban con una intensidad como jamás se ha vuelto a ver. Entre medio de la cúpula celeste, una gran estela luminosa se habría paso de punta a punta encaminándose hacia el centro de la galaxia, el brillo de la Vía Láctea casi podía verse reflejado en la nieve.

Se dirigieron hacia el santuario, caminando a duras penas entre varios centímetros de nieve mientras un viento helado no dejaba de silbar en sus oídos. Al fondo y sobre el promontorio una danza de antorchas se movían de manera casi imposible al son de una música que ya no comprendemos…

cielo estrellado monte arabiNos encontramos en el Monte Arabí, hace 10 000 años cuando el hombre apenas había comenzado a tener consciencia de su propia existencia; cuando al mirar al cielo se hicieron la pregunta, por primera vez,  de que era todo aquello que brillaba en las oscuras noches sobre sus cabezas. En aquella remota época los primeros hombres ya adoraban esta sagrada montaña y en su honor dejaron la impronta. Hemos creado una nueva categoría llamada raíces perdidas la cual nos transportará por la España más arcana; creo que existen innumerables lugares envueltos en el misterio y la leyenda que merece la pena compartir con todos vosotros. Se hará como es habitual intentando compaginar el senderismo, la fotografía y la historia. Espero que acogais este nuevo formato con la misma ilusión con la que nosotros lo hemos creado.

entrada monte arabiEl monte Arabí es una fascinante montaña en mitad de la estepa que se alza en solitario hasta los 1068 metros de altitud; a su alrededor, tan solo la llanura del altiplano hasta donde la vista alcanza. Nos encontramos en la Región de Murcia, junto a Yecla y en los límites con Castilla.

Para llegar hasta aquí debemos dirigirnos en primer lugar hasta la ciudad de Yecla y desde ahí dejar la carretera N-344 y desviarnos dirección Oeste por la carretera comarcal MU-404, esta carretera es de un solo carril, aunque asfaltada, y nos llevará por los lugares más solitarios en medio de la nada hasta un cruce en el que por primera vez veremos indicado El Monte Arabí y al fondo el promontorio. La carretera pronto se convertirá en camino de tierra hasta llevarnos, después de pasar cerca de unas casas, hasta un aparcamiento donde está señalizado el comienzo de la ruta.

La Casa del Guarda

casa del guarda monte arabiDesde el aparcamiento salen dos caminos, uno a nuestra derecha y otro que sigue recto hacia arriba, nosotros deberemos seguir por el que va hacia arriba. Este es el comienzo de la ruta entre bosque de pino carrasco dominante.  No tardaremos ni 5 minutos hasta llegar a una zona con un refugio de los guardabosques que ha sido acondicionado y que sirve también como merendero.

pino de la casa del guarda monte arabiAntes de llegar hasta aquí un gran pino se alza majestuoso, nos encontramos ante el Pino de la Casa del Guarda; su tronco tiene un perímetro de 3,34 m en su espesor máximo y una altura de unos 14 metros. Se trata de un árbol centenario que por suerte, su cercanía a la casa, evitó que lo talaran. Hoy en día nos da la bienvenida en el inicio de la ruta.

Junto a la casa del guarda hay un pozo, que aunque está cerrado por seguridad, aún vierte un poco de agua hasta un abrevadero que enseguida nuestros perros aprovechan para refrescarse. El agua está un poco verde y hay musgo por todas partes, pero esto a ellos no les importa ni lo más mínimo.

pozo casa del guarda monte arabiPasamos la zona de merenderos y seguimos por el camino que vuelve a internarse entre la pinada hasta que al final llegamos a una amplia explanada, desde aquí vemos todas las paredes de roca kárstica que forman el monte y que van escalando formando precipicios hasta la cumbre.

Si tomamos nuestro camino a la derecha iríamos directamente hacia la zona donde se encuentran los principales puntos de interés de esta zona, pero como nosotros queremos primero coronar, tomaremos el camino a nuestra izquierda. Vemos que han creado unas charcas artificiales para tratar de introducir diferentes especies de anfibios, en esta época tan solo había renacuajos, aunque ya de un tamaño considerable.

monte arabi en murciaEn el mismo momento que abandonamos el claro y el camino se interna entre los árboles empieza la subida. Hay que decir que la manera más cómoda de hacer la ascensión es en esta dirección ya que el desnivel es más suave. Poco a poco nos vamos acercando a las paredes del Arabí donde vemos como la  fuerza de la naturaleza ha ido moldeando la roca a su antojo durante miles de años, a su paso, el agua y el viento han formado cientos de cuevas, galerías y agujeros transformando el monte en un auténtico queso gruyere.

sendero subida al monte arabiPronto pasamos la barrera de los mil metros y empezamos a caminar por el sendero que sube por la loma sur de la montaña, a nuestra derecha vemos un inmenso paisaje de prados y terrenos de cultivo y al fondo del todo las estribaciones de las montañas alicantinas y murcianas.

Cañon de la Buitrera

cañon de la buitrera monte arabiSegún vamos ascendiendo vemos como un barranco empieza a crecer bajo nuestros pies, se trata del Cañón de la Buitrera. Un espectacular cortado donde se puede ver anidando y sobrevolando la zona a buitres y Águilas Reales. Junto a la vertical pared se levanta una enorme roca que sirve como balcón a las tierras murcianas. Aunque la subida no tiene mayor dificultad hay que tener mucho cuidado al caminar por aquí, ya que un resbalón derivaría en una situación bien comprometida.

monte arabi yeclaDesde aquí el vértice geodésico está al alcance de la mano, esa es la verdadera cima del monte Arabí aunque donde nosotros nos encontramos es mucho más espectacular. Nos encontramos a 1068 metros sobre el nivel del mar y a partir de aquí ya no podemos seguir subiendo más, ni aquí ni en bastantes kilómetros alrededor. La llanura castellana se extiende ante nosotros como un océano de tierra. Arriba nos encontramos con una familia extranjera que habían decidido también conocer este mágico lugar, enseguida nos preguntaron por las pinturas rupestres, pero en ese momento, no supimos responder.

cima del monte arabi yeclaLa bajada se hace por la cara noroeste de la montaña, mucho más vertical que por donde habíamos venido. Abajo es todo una frondosa malla de árboles y matorrales, se nota que la zona está casi siempre en penumbra.

Descendemos a través de un sendero entre el abrigo del bosque de pino carraco con unas impresionantes vistas de los cortados de Arabí, no llegamos a ver ningún buitre pero es una zona que está protegida, es su hábitat.

El camino zigzagea con algunos tramos en que parece desaparecer, la vegetación es bastante abundante y hay que amoldarse. Después de haber descendido algunos metros llegamos a un lugar en el que hay una gran balconada ensombrecida por el Cañón de la Buitrera. Íbamos muy bien de tiempo así que decidimos sentarnos ahí con los pies colgando en el vacío para comernos el bocadillo. Nadie nos molestó en todo el rato que estuvimos descansando, el sitio es ideal para disfrutar de las vistas y echar unas cuantas fotos del altiplano murciano.

rocas monte arabiUna vez abajo llegamos a una de las zonas que más me gustó, la roca cubre completamente el suelo formando una amplia explanada escalonada como si de una lengua de magma solidificada se tratase, es como caminar por una calle natural en forma de oasis entre el bosque, la roca se extiende de esta manera durante varias decenas de metros haciendo que el camino sea mucho más fácil. Parece que la naturaleza nos haga un puente para llegar hasta el santuario del monte Arabí, la Cueva de la Horadada.

explanada de piedra monte arabi

La Cueva de la Horadada

… como en una danza macabra, los reflejos del fuego de las antorchas extienden sombras de todas las formas por las paredes de la catedral, las luces y las sombras se estiran y se encojen por todos los recovecos en las paredes. Huesos y piedras golpeados contra el suelo y contra lugares específicos de las paredes retumban en un eco por toda la montaña. Como si de una gran campana de tratara, los sonidos suben por la chimenea amplificándose a medida que ascienden. Es una música antigua, una música que recuerda a los propios sonidos internos del cuerpo humano, una música que nos conecta con la tierra.

cueva de la horadada monte arabiLos más viejos se sitúan en las escalinatas de la catedral de roca, los más jóvenes esperan fuera, y los animales observan desde la oscuridad todo el rito ancestral. De pronto el cielo se ilumina haciéndose casi de día, la música cada vez suena más fuerte y algo que surca los cielos se acerca a la cueva. Parecen dioses venidos de otro mundo, pero nadie se asusta, parece que ya los conocen. ¿Qué está pasando aquí? Nosotros no somos capaces de entenderlo ya…

Hasta que no descubres la cueva no te haces una idea de su inmensidad, es más, hasta que no entras no te das realmente cuenta. Al principio parece, tan solo, una cueva más de las muchas que abundan por estas tierras. Un gran agujero en la roca sin más. Pero, cuando te acercas a la boca y levantas la vista hasta el cielo que se ve a través de la chimenea, te quedas impresionado. Es una gigantesca garganta.

interior cueva de la horadada monte arabiSe puede entrar hasta el fondo de la enorme oquedad sin ningún problema e incluso escalar hasta la parte más alta, una zona que parece un gran altar donde por la noche se observan las estrellas. Dentro de la cueva el suelo está cubierto de una arena muy fina, la temperatura en el interior es fresca y eso se nota al tocar cualquier parte de la cueva.

¿Dicen que aquí la gente tiene diferentes sensaciones, algunas de júbilo pero también otras mucho más sombrías. Parece que esto es algo que es muy antiguo y no es tan solo una sensación, hoy en día se sabe que probablemente en las entrañas de la tierra hayan grandes concentraciones de Uranio o Magnetita, además grandes corrientes subterráneas recorren el interior de la montaña. Lo cierto es que desde la antigüedad la gente venía desde todos sitios en peregrinación como si de Santiago de Compostela se tratara.

chimenea cueva de la horadada monte arabi

Las leyendas

La cantidad de leyendas que se cuentan sobre este cerro han ido calando generación tras generación desde los tiempos más remotos hasta nuestros días. Se han encontrado restos arqueológicos y petroglifos de hace más de 4 milenios y fortalezas de la época de los romanos, es más, muy cerca de aquí se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más importante del país, el del Cerro de los Santos. Un santuario íbero situado en el camino de Haníbal hacia Roma, en la región de la Contestania (actualmente Albacete, Murcia y Valencia). El descubrimiento más importante, el de la Gran Dama Oferente y junto a ella, una gran roca con la Rosa de los Vientos grabada. Qué grandes desconocidos son nuestros más viejos ancestros.


El Monte Arabí en Cuarto Milenio

En las entrañas de la tierra, bajo el monte Arabí, cuentan las leyendas que una serie de galerías y pasadizos llevan hasta la Gran Cueva del Tesoro; custodiando la entrada hay dos guardias fuertemente armados. Tras esa puerta un gran tesoro ha sido ocultado a los hombres desde tiempos inmemorables.

bosque monte arabi yeclaOtra leyenda dice que toda esa serie de galerías y pasadizos era una escapatoria del fuerte romano que hay encima.

En el siglo XIX dos hombres llegaron hasta el monte Arabí y pidieron que les cuidaran los caballos, a los tres días regresaron con sacos llenos de objetos que nadie pudo ver. Los misteriosos hombres repartieron unas cuantas monedas de oro entre las gentes como agradecimiento y después marcharon.

A partir de mediados del siglo XX lo que aconteció fue una gran oleada ovni, decenas de avistamientos en los alrededores del monte Arabí.

La última de las leyendas cuenta que aquí es donde descansan los restos de la legendaria ciudad de Elo, ciudad fundada por los cartagineses y posteriormente conquistada por los visigodos en la campaña de Leovigildo, el Rey Unificador. Con la invasión árabe la ciudad pasó a manos musulmanas y después de una rebelión en el siglo IX cayó en el olvido.

Cantos de Visera

cantos de visera monte arabiAl salir de la Cueva de la Horadada vemos abajo una zona que está vallada, son los Cantos de Visera. Se trata de una zona protegida en la que unos cantos rodados se desprendieron de la montaña descubriendo diversas pinturas prehistóricas que representan actividades cotidianas de la época como la caza y los animales que existían por la zona. Las pinturas datan de entre el VI y el II milenio a.c.

roca corazon monte arabiDesde aquí dos son los caminos que se pueden tomar, uno el que va por la parte más baja que es donde se encuentran más pinturas; o bien por arriba, donde deberemos subir por unas escaleras metálicas hasta una balconada por donde seguirá el sendero. Igualmente los dos caminos se vuelven a encontrar más adelante. Nosotros fuimos por la parte de arriba donde esperábamos encontrar otras formaciones rocosas de interés como el agujero con forma de corazón o el lagarto gigante, esta última no la vimos. Todas estas formaciones nos recuerdan mucho a los Callejones de las Majadas, en la serranía de Cuenca, lugar mágico por excelencia donde el bosque y la piedra te atrapan haciéndote perder la orientación pareciendo que estás en el límite entre nuestra realidad y otra bien distinta.

cara de la ballena monte arabiSaliendo del abrigo de la montaña llegamos a la última de las formaciones rocosas más extrañas, la erosión ha creado en esta enorme mole de piedra lo que la gente ha identificado como un cerebro por su peculiar forma. A mí me pareció más bien la cara de un gólem enfurruñado.

La Cueva del Mediodía

Al final del camino llegamos de nuevo a la gran explanada del inicio donde podemos observar en la ladera de la montaña la conocida Cueva del Mediodía. Este nombre lo recibe porque cuando la cueva se queda completamente en sombra quiere decir que el Sol se sitúa en su punto más alto, es decir, es mediodía. Para llegar el camino es un poco confuso pero una vez arriba podréis encontrar más pinturas rupestres, aunque estas sí que son difíciles de ver a simple vista.

cueva del mediodia monte arabiUna de las cosas que más me llamó la atención fue, que de camino a la cueva no hacía más que ver enormes rocas desperdigadas por el suelo que eran completamente planas pero en las que habían tallado unas gruesas rayas o surcos paralelos y longitudinales. De hecho habían utilizado una de estas rocas como puerta en lo que parecía el refugio de pastores en una pequeña cueva.

refugios monte arabiDe vuelta a la explanada retomamos el camino de vuelta hacia el parking dejando atrás esta mágica montaña que tantos secretos oculta. Se nos quedan cosas por ver, pero no era fácil encontrar cada una de las pinturas o restos arqueológicos. Posiblemente en el futuro nos acerquemos a visitar el Cerro de los Santos y entonces nos dejemos caer por aquí de nuevo para explorar la zona tan solo a nivel arqueológico.

formaciones rocosas monte arabiEsta ruta se puede hacer de dos maneras: una a nivel de exploración de las pinturas, formaciones geológicas y las cuevas; de esta manera ahorraríamos mucho tiempo para investigar, aunque no podríamos subir a la cima. Esta forma es especialmente recomendable si se va con niños porque no hay que andar mucho. Este tipo de ruta está muy bien si lo que queremos es conocer los secretos de la zona. O por otro lado, la ruta que nosotros hicimos que fue a un nivel más de senderismo, en el que primero llegaremos hasta la cumbre de la montaña para posteriormente bajar por el otro lado y llegar a las cuevas, pinturas… en cualquier caso esta ruta también es ideal para hacerla en familia ya que no tiene mayor dificultad que la de caminar.

Dejamos atrás un nuevo sitio descubierto y una nueva cima alcanzada, que aunque sea más bien modesta, siempre da una gran satisfacción. Un día en contacto con la naturaleza en un lugar que ya desde el inicio de los tiempos tiene un valor incalculable y que nuestros más antiguos tatarabuelos notaron. Esperamos volver pronto para seguir descubriendo que se nos oculta en el interior de la tierra de la montaña sagrada. Si queréis entrar a ver las pinturas rupestres deberéis pedir un permiso especial en el ayuntamiento de Yecla.

FICHA TÉCNICA
DISTANCIA: 8,99  km
DESNIVEL ACUMULADO: 395 m
TIEMPO: 4 h   
DIFICULTAD FÍSICA: Fácil
DIFICULTAD TÉCNICA: Muy fácil
SUPERFICIE: Camino y sendero
PUNTOS DE HIDRATACIÓN Y AVITUALLAMIENTO: No 

arabí

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