Aristeando la cresta del Ventós Alicante / Comunidad Valenciana / España / Rutas

Después de dos salidas un poco duras por la Penya Migjorn y por la Cresta del Fraile en el Xorret del Catí, me puse a indagar a ver que ascensión podría hacer cerca de la ciudad y que no me llevara mucho tiempo. Un poco trasteando la aplicación de IGN (Instituto Geográfico Nacional) app que recomiendo encarecidamente, encontré una cresta por la que paso cada día y que siempre me había llamado la atención. Se trata de la cresta del Ventós con una cota máxima a 899 sobre el nivel del mar en el Cabeço del Ventós.

Esta sierra situada entre el término municipal de San Vicente y Agost, separa ambos municipios  por una alargada y afilada cresta por su vertiente este. Por un margen la cresta queda expuesta mientras que por la vertiente de Agost baja suavemente hasta el pueblo. La gracia de esta ruta es caminar en todo momento por el filo de la cresta y disfrutar de unas espléndidas vistas a los pies del Maigmó.

cima cresta del ventosLa ruta en sí no tiene una gran dificultad técnica, salvo un paso un poco expuesto, ni física. No hay que estar demasiado en forma para recorrerla, pero no es recomendable hacerla con niños. Yo la hice con mis 5 perros y todo perfecto salvo la zona de bosque a la bajada donde la procesionaria del pino me hizo temer por su salud. Esta ruta es perfecta para calentar motores antes de embarcarse en ascensiones más duras.

Esta cresta se encuentra en una zona que es un auténtico desierto, a cualquiera que baje por la autovía desde Castalla le llamará enormemente la atención el enorme contraste que existe entre la parte alta del Maigmó y la baja. Mientras que desde la gasolinera del Maigmó hacia arriba las montañas están completamente cubiertas de bosque de pino carrasco y vegetación formando el Parque Natural del Maigmó, la zona más baja es un auténtico desierto en las que por no haber, no hay ni matorral.

Desconozco si se debe a la acción humana que en algún momento de la historia deforestó toda la zona. Un día alguien me comentó que en el Sabinar y el Valle del Sol estaba todo tan pelao porque a alguien se le ocurrió la magnífica idea de construir un campo de golf con urbanizaciones, al parecer el proyecto acabó con el último árbol derribado. Otra explicación puede ser debida a que al estar completamente expuesta al mar y ser una zona de gran insolación, la brisa marina queme literalmente toda la vegetación. Esto ocurre en otros sitios con el denominado efecto Foehn mediante el cuál, por un lado de la montaña el aire húmedo sube y a medida que va ascendiendo se va calentando y secando para bajar por la otra ladera caliente y completamente seco. El caso es que la diferencia de paisaje es brutal.

inicio ruta en pla xirau cresta del ventosDispuesto a conocer esta nueva zona me dirigí hasta el Pla de Xirau junto a la autovía A7, para llegar hay que seguir la autovía desde San Vicente dirección Castalla y salirme por El Moralet, a continuación seguimos paralelos a la autovía por una vía de servicio hasta llegar al destino. Aquí comienza nuestra ruta, en un principio intenté alargar la aventura buscando el ascenso desde el inicio por la Sierra els Castellans pero después de dar varias vueltas con el coche me dio la impresión que los caminos eran todos propiedad privada y que no había manera de acceder. El camino más cercano debe comenzar en la carretera que llega hasta Agost.

paredes de la cresta del ventosEn el Pla Xirau dejamos el vehículo a la sombra y continuamos el camino hacia la sierra hasta que este desaparece, a partir de aquí un pequeño sendero empieza a escalar la empinada pendiente acercándonos a un enorme cabezón de roca que se alza hasta unos 715 metros de altura. El ascenso no requiere de demasiada destreza, tan solo mirar bien donde pisamos ya que en su mayoría caminamos sobre suelo de roca lisa con algunos tramos de inclinación bastante importante, peligro no entraña ninguno.

valle del sol desde cresta del ventosDespués de un rato llegamos a la parte más alta y descubrimos lo que se oculta en la otra cara, siempre me llama mucho la atención la perspectiva que dan las cimas de las montañas de lugares que estamos acostumbrados a ver a ras de suelo. La montaña se desliza con una pendiente suave y prolongada durante varios kilómetros hasta descender a la carretera que llega a Agost, en la lejanía divisamos el pueblo. Después de poner una nueva pica en este cabezón, a pocos metros hay otra cima a una altura muy similar que, aunque nos hace retroceder con respecto a nuestro camino, no estamos dispuestos a perder. Así que con el ánimo bien alto nos acercamos en un santiamén y volvemos a conquistar otra modesta cumbre.

cresta del ventos con alicante al fondoAl fondo vemos un capricho de la naturaleza, nos referimos al Castellet de la Murta, un pequeño promontorio que se eleva en forma cónica hasta los 504 metros con una corona rocosa en lo más alto. Lo más curioso es que al parecer el interior es hueco y en invierno a través de pequeñas fisuras sale aire caliente y en verano frío. Las leyendas hablan de tesoros escondidos en su interior y de galerías que conectan pasadizos que llevan a donde nadie imagina, ¿quizás sea esto un acceso a la Tierra Hueca? Lo que sí es seguro, es que se han encontrado restos arqueológicos de al menos, tres civilizaciones distintas. En el siglo XIX alguien encontró un mapa con un la localización de un tesoro en esa zona, pero nadie encontró nunca nada, este tesoro coincidía con las más antiguas leyendas en las que se enterró enrollado en una piel de toro un montón de monedas de oro, que se arrojó al fondo de la sima. Interesante… ¿no creéis? Para que luego digan que no hay leyendas por aquí.

castellet de la murtaAhora sí, ahora retomamos la ruta y siempre caminando lo más cerca posible del precipicio continuamos nuestro camino, el sendero está más o menos señalizado y este también discurre por el borde, no entraña peligro alguno salvo si tropezáramos torpemente y cayéramos al vacío donde si que nos veríamos involucrados en una aparatosa caída. Si tenemos vértigo, siempre podemos alejarnos unos metros del borde aunque la ruta pierde un poco de gracia.

vista cima cresta del ventosJunto al borde las vistas como siempre, no defraudan. A lo lejos, al otro lado del valle se alza poderoso la Penya Migjorn, ya te conquisté la semana pasada. Un poco más lejos, aguarda el Cabeço d’Or que pronto visitaremos. A nuestros pies la escarpada sierra cae en vertical varios metros hasta que vuelve a aparecer la ladera, la piedra gris es un gran muro que da algo más que respeto.

aristas cresta del ventosDespués de un rato, el camino nos obliga a desviarnos, la sierra cambia de dirección y deberemos girar a nuestra izquierda para continuar el ascenso, por un momento perdemos de vista la cresta. Justo aquí pasamos por un pasadizo que es la zona más comprometida de toda la ruta, vemos clavada en la roca un par de puntos de seguridad para pasar un cable de vida.

paso complicado cresta del ventosEl principal problema es que el paso está enormemente expuesto, no hay ningún sitio al que agarrarse y además el suelo es de piedra resbaladiza por lo que nos obliga a cruzar rápido. Es más el vértigo que produce que la propia dificultad que conlleva, lo cruzamos sin problemas pero no dejando de pensar en que un resbalón nos haría caer por la pared de piedra durante varios metros.

arista tridente cresta del ventosUna vez salvado el obstáculo hay que escalar por la roca hasta la cima de la cresta para volver a caminar por el filo de la navaja.

hito migjorn desde cresta del ventosEn este punto es donde la cresta del Ventós adquiere su mayor esplendor formando unas aristas afiladas tanto a un lado como a otro de la sierra. Sin duda es la mejor zona, la más salvaje y como no podía ser de otra manera un Hito de piedras nos da la bienvenida. Desde aquí hasta la cima ya tan solo nos separan unos pocos metros que además no tienen ninguna dificultad, ni física ni técnica.

atardecer en la cresta del ventosPor fin estamos arriba, la cima del Ventós a 899 metros sobre el nivel de mar, quizás una altura bastante modesta, pero cuando echas la vista atrás y ves el mar tan cerca a cota 0 parece que estemos mucho más altos. A partir de aquí, ya no podemos subir más. Si miramos a los lados, por un lado el Migjorn bastante por encima de nosotros y, por el otro Agost.

maigmo desde la cresta del ventos Al frente, el Maigmó. La altitud a la que nos encontramos realmente es insignificante, la cima del Maigmó parece tan lejana que no parece posible alcanzarla en el mismo día. Hay unas piedras para sentarse y alguien se nos había adelantado, unos restos de piel de naranja les delatan. Aunque sea orgánico, ya lo podía haber escondido un poco, en fin…

bajada cresta del ventos a la A7La bajada ahora es un poco tediosa, deberemos descender por senderos que se adentran entre los pinos y que irá desapareciendo de vez en cuando, mientras tanto nosotros a descender por terraplenes. Esto realmente no tiene demasiada importancia, salvo un detalle, deberemos cruzar por zonas donde la frondosidad de los pinos es bastante densa y a decir verdad pocas veces lo he pasado tan mal. Me refiero como no, a la maldita Procesionaria. No hace falta que os cuente que prácticamente todo el país está infestada de esta oruga. Alicante no es menos y esta zona en particular daba verdadera repulsión.

bajada entre pinos de la cresta del ventos Las bosas colgaban de las rama de los árboles y a través de la maraña de seda se podía ver sin dificultad todas las oruguitas amontonadas unas encima de otras. No había árbol que se salvara, incluso algunos de ellos contaban con dos y hasta tres de estas bolsas. Existe un poco de controversia con respecto a este animal, muchos se preguntan porqué este año hay tantas, porqué están en todos sitios incluso en colegios, ¿podrían las autoridades haberlo evitado? En algunas zonas donde era casi inexistente, como en el Valle de Benasque, este año no había pino o abeto que se salvara. En la carretera de Alicante a Navarra prácticamente cualquier bosque con pinos estaba completamente infestado. Este año, con un invierno inusualmente cálido, ha hecho que la época se adelante y hemos podido verlos prácticamente todo el invierno cuando lo normal es que empiecen a aparecer a finales de Febrero. Otra cuestión es, ¿acaba con el árbol? No hace falta ser demasiado avispado para darse cuenta de que árbol con procesionaria parece que se va secando poco a poco; leyendo un poco, los expertos dicen que en realidad no acaba con el árbol y que las ramas secas volverán a florecer una vez terminado el ciclo. Sea como fuere, es un gran peligro para las personas y sobre todo para los animales, con lo que si se pueden evitar estas zonas mejor, mientras tanto las autoridades hacen oídos sordos como era de esperar.

sendero de vuelta a pla xirauAl fin, después de una bajada por la ladera de la montaña que seguro nos costará olvidar, llegamos a lo que parece el fin del sendero. Pero aquí no acaban las dificultades, en este punto deberemos ingeniarnoslas para bajar campo a través por terraplenes hasta llegar al verdadero camino de vuelta. Mi consejo aquí es que busquéis las zonas con menos árboles y arbustos e intentéis descender  lo más en línea recta posible, al final encontraréis el sendero que cruza.

cresta del ventos desde abajoUna vez en el sedero, el camino es muy agradable, caminamos por el bosques muy tranquilos, parece que incluso la procesionaria ha desaparecido. Ahora caminaremos por la falda del Ventós y podremos tener una visión de todo el camino recorrido y la verdadera altura a la que nos encontrábamos. Mientras tanto el Sol se va escondiendo tras las afiladas aristas y la sombra cubre todo el valle, pronto llegaremos al coche.

Otra aventura terminada con éxito, otra cumbre coronada y otro reto tachado de nuestra lista. Poco a poco vamos cumpliendo nuestro reto de hacer todas las ascensiones de la provincia. Aún queda un largo camino, nos esperan cumbres que no lo pondrán tan fácil, pero estamos enormemente ilusionados y con cada éxito aumenta nuestro autoestima. 

FICHA TÉCNICA
DISTANCIA: 5,06  km
DESNIVEL ACUMULADO: 497 m
TIEMPO: 2 h y 20 min.  
DIFICULTAD FÍSICA: Moderado, algunos tramos tienes bastante inclinación.
DIFICULTAD TÉCNICA: Moderada, hay un paso un poco comprometido
SUPERFICIE: Sendero y campo a través en el descenso
PUNTOS DE HIDRATACIÓN Y AVITUALLAMIENTO: No
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