Ámsterdam y Giethoorn, las Venecias del norte Amsterdam / Europa / Paises Bajos

Me encanta la Navidad, he de reconocerlo, es de lejos, mi época favorita del año. A pesar de que nos encontramos en la estación del año con los días más cortos pues el solsticio de invierno está muy cerca ya; la gente está feliz, los pueblos y ciudades están completamente iluminados con luces de todos los colores y la nieve ya cubre gran parte de la geografía en el hemisferio norte. Este año, por desgracia, el frío se está haciendo esperar y no es cosa aislada de España donde disfrutamos de un clima envidiable, es algo generalizado en todos sitios. Ciudades muy frías como Washington, Nueva York, Amsterdam, Copenaghe o Estocolmo apenas bajan de los 15 grados durante todo el día.

canal de amsterdamMucha gente piensa que la Navidad es para pasarla en familia, y tienen razón, pero también es cierto que puede ser un poco agobiante, así que nada mejor que una vez pasados los compromisos del 24 y 25 de Diciembre escaparse maleta en mano.

Todas las Navidades se presenta el mismo dilema, ¿qué hacer? ¿Escapada de esquí o escapada de ciudad? Bien, en este caso he elegido una escapada a una de las capitales europeas que desde luego no te pasarán desapercibidas. Ámsterdam.

puentes canales de amsterdamAmsterdam, también llamada la Venecia del norte, es mundialmente conocida por sus canales, su barrio rojo y sus coffeeshops. La curiosidad siempre me atraía, no podía ni imaginarme como sería en realidad el ambiente de la ciudad y es que, nada más aterrizar, uno comienza a ser consciente de que Ámsterdam es una ciudad más que ajetreada con un bullicio inimaginable.

La mejor forma de viajar a los Países Bajos es a través del aeropuerto de Rotterdam. Los vuelos hasta aquí son bastante más baratos y casi todas las low cost vuelan a Rotterdam en vez de a Amsterdam.

Una vez en Rotterdam nosotros alquilamos un coche ya que nuestra idea era recorrernos los pueblos de alrededor, y desde el aeropuerto tan solo tuvimos que conducir una hora por autopistas de 4 carriles.

Si por el contrario preferís utilizar el transporte público, habrá que coger un autobús por 3 € hasta la estación central de trenes de Rotterdam (Rotterdam Ceentral), en este caso, la línea 33. Una vez en la estación de tren, habrá que coger el ferrocarril entre Rotterdam Ceentral y Amsterdam Ceentral por 13 € solo ida, como dato importante os diré que el billete de ida y vuelta solo es válido el mismo día, así que ojo.

hoteles amsterdamLa oferta de hoteles en la ciudad es enorme, con multitud de diferentes tipos de hospedajes. La ciudad suele estar siempre de bote en bote con lo que la reserva con antelación es fundamental. En nuestro caso, buscábamos algo barato y que tuviera aparcamiento con lo que nos fuimos a las afueras. Nuestro hotel se encontraba a 10 km del centro histórico, un buen paseo en coche, o también se podía llegar en metro en unos 20 minutos. Nuestro hotel estaba muy bien y apenas salía a 40 € por persona y día.

Llegamos a Ámsterdam sobre las 5 de la tarde y ya era noche cerrada, lo malo de estos sitios es que anochece bastante temprano, en el caso de esta ciudad, sobre las 16:20. El primer problema que nos encontramos fue el aparcamiento en el centro de la ciudad. Aparcar en la calle es imposible, así que ni os molestéis, habrá que buscar parking y ya aviso que son extremadamente caros. ¡Llegamos a pagar hasta 17 € por 5 horas!

Una vez en marcha nos dispusimos a recorrer el centro de la ciudad, en seguida nos percatamos de la locura: gente por todo lados como he visto en pocas ciudades, miles de turistas abarrotaban las calles; y entre todo esto, las bicicletas. Las bicicletas en Ámsterdam son el principal medio de transporte y tienen prioridad absoluta ante todos los demás, así que mucho cuidado porque es la jungla.

casas junto a los canales de amsterdamNuestra visita nocturna empezó en la estación central, justo enfrente del casco histórico. Desde aquí nos dedicamos a callejear intentando tener una primera impresión de la ciudad. La verdad es que nos encantó, a pesar del intenso ajetreo, la ciudad está muy bien y en ningún momento deja tiempo para el aburrimiento. La oferta cultural es amplísima y existen una inmensa variedad de restaurantes y locales de ocio.

Sin duda alguna, Ámsterdam es la ciudad de los jóvenes, de hecho enseguida os daréis cuenta que la mayoría de los visitantes no llegan a la treintena.

barcos canales de amsterdamUna de las cosas que más me sorprendió de la ciudad es la gran cantidad de canales que la atraviesan, cuando veía las fotografías o escuchaba algo de Ámsterdam pensaba que como mucho habría tres o cuatro canales, pero para mi sorpresa, prácticamente toda la ciudad está construida en torno a ellos.

Barrio Rojo

Casi sin darnos cuenta, llegamos hasta el barrio por excelencia, el barrio Rojo. Aquí fue donde me lleve otra gran sorpresa; al igual que con los canales, pensaba que el barrio Rojo no iba a ser más que un par de calles… que equivocado estaba, ¡el barrio Rojo ocupa por lo menos la mitad del centro! Todo lo que hayas escuchado sobre este barrio es poco. Imagínate pasear por el centro de cualquier ciudad disfrutando de los escaparates de las tiendas con los maniquíes mostrando las últimas tendencias, pues bien, ahora cambia los maniquíes por prostitutas y además quítales la ropa. Si a todo esto además añadimos luces de neón ya tenemos el kit completo.

barrio rojo amsterdamPuedo aseguraros que os vais a quedar con la boca abierta, nunca en ningún otro sitio, veréis nada parecido.  Tan solo hay que ver la cara de la gente cuando pasa, creo que nadie cabe en su asombro, es como una gran feria. Os recomiendo que no se os ocurra ni por asomo hacer fotos a las chicas, ni si quiera de lejos, de lo contrario igual os metéis en algún lío. Otra de las cosas que tampoco me esperaba, es que, si deseas los servicios de alguna de estas simpáticas chicas, no creas que vas a ir a un lugar mucho más íntimo. Delante de la atenta mirada de los cientos de personas que pasen por ahí en ese momento deberás poner cara de circunstancia y entrar a una habitación con paredes de cristal, todo bien iluminado para que la gente no pierda detalle y hablar con la chica. Mientras tanto, ella correrá las cortinas y todo el que pase en ese momento sabrá a que has entrado…

cofeeshop barrio rojo amsterdamJunto a este peculiar enclave, el otro punto fuerte, los coffeeshop. Solo hay que caminar por las calles para que de vez en cuando te llegue ese olor tan característico. En realidad está prohibido fumar marihuana en la calle, pero la multa de 30 € que te pueden poner, no evita que la gene haga lo que quiera.

tienda resaca amsterdamLos coffeshops son locales en los que la gente entra a consumir marihuana; aquí compras el producto y te sientas tranquilamente con los amigos a pasar el rato. Está prohibido el consumo de alcohol y de tabaco en el interior, salvo en algunos específicos. La cadena más famosa que podrás encontrar por todo el centro de la ciudad es la del Bulldog, podrás comprar 1 gr de marihuana por la irrisoria cantidad de ¡12 €! Y tienen varios tipos según lo que busques. Yo lo sé porque me lo ha contado un amigo…

Centro histórico

Al día siguiente nos levantamos pronto para poder desayunar en el hotel y enseguida nos echamos a las calles a recorrer toda la ciudad, la mejor forma de conocer Ámsterdam es en bicicleta, aunque nosotros nos decantamos por caminar. Perderse por sus calles entre canales y entre sus callejones disfrutando de una arquitectura que data de los siglos XVI y XVII.

bicicletas amsterdamAl igual que el día anterior, empezamos nuestro recorrido desde la estación central y atravesando el barrio rojo nos dirigimos hacia la plaza Dam. El recorrido es muy bonito, el paseo a orillas de los canales se hace muy ameno y cualquier sitio es bueno para tomar una típica postal.

escultura mano pecho amsterdamHay varias iglesias para visitar también; como la Oudekerk que es la más antigua de la ciudad datando del siglo XIII. Fuera de la iglesia podemos encontrar en las baldosas del suelo, una mano tocando un pecho. Esto es una ironía a la iglesia ya que antiguamente el clero animaba a los marineros a pasar el rato en el barrio rojo y después les exigía un pago para eximirse de sus pecados.

La plaza Dam es la principal plaza de Ámsterdam, se trata de una amplía plaza en una de las zonas más concurridas donde podemos encontrar entre otras cosas un monumento a los caídos en la II Guerra Mundial. La plaza está siempre llena hasta la bandera por lo que puede resultar un poco agobiante. Al otro lado de la plaza se encuentra el palacio real y además la iglesia nueva o Nieuwekerk.

plaza amsterdamLa verdad es que tampoco pasamos demasiado tiempo visitando la plaza, pero podéis pagar 3 € para ver la iglesia o incluso visitar el museo Madame Tussaud. Desde aquí continuamos nuestro camino dirección al mercado de las flores.

El mercado de las flores

El mercado de las flores se sitúa en el canal Singel, y es el único mercado flotante de Europa. Se trata de una serie de barcazas amarradas en el canal donde existe una inmensa variedad de flores, pero sobre todo, de bulbos de tulipán. Como sabéis, el tulipán es la flor nacional de Holanda, aunque realmente no es autóctona. Como anécdota, en economía se estudia los distintos tipos de burbujas especulativas que ha habido en el mundo; como la financiera de EEUU del 27, la de las .com en el año 2000 o la inmobiliaria de estos años. Pero, si existe una burbuja absurda por excelencia, esa es sin duda la de los tulipanes de Holanda.

mercado de las flores amsterdamEn el siglo XVII, se comenzó la importación de estos bulbos desde países más exóticos y, aunque en un principio no gustaron mucho, la gente les empezó a coger cariño por la gran variedad de formas y colores que tenían. La situación económica del país, que en aquella época era muy buena, hizo que la gente se lanzara a mercadear con ellas haciendo que los precios aumentaran día tras día. Muchos vieron el negocio y la especulación hizo que el precio aumentara desorbitadamente ya que se pensaba que siempre habría alguien que estaría dispuesto a comprar a un precio más caro. La gente, enloquecida, vendía sus pertenencias para poder entrar en el jugoso mercado de los tulipanes hasta que llegó un día en el que el mercado comenzó a dar síntomas de agotamiento.

La población entró en pánico y entró una fiebre vendedora sin precedentes en las que muchos acabaron arruinados y otros enriquecidos.

Seguramente, al ser invierno, el mercado no lucía en todo su esplendor, así que sin pena ni sin gloria pasó desapercibido y enseguida nos fuimos hasta el nuevo destino, Museumplein.

Museumplein

i am amsterdamA todos os sonará o seguro que habéis visto en alguna fotografía una gran plaza con unas letras en blanco y rojo “I Amsterdam” que de manera muy inteligente han sabido combinar. Este es el típico sitio que lo ves mil veces en fotos, y después cuándo vas es imposible tomar la misma foto. Desde luego la gente es muy desesperada, imaginaos a cientos de personas abarrotando la plaza e intentando hacerse la misma foto que vosotros. Al final desistimos ya que veíamos que era perder el tiempo, nos tuvimos que conformar. Además con un día así de nublado la foto desmerecía.

En el centro de la plaza habían instalado una gran pista de patinaje sobre hielo y junto a la pista, había varias casetas con comida y bebida.

pista de patinaje sobre hielo amsterdamEsta plaza se conoce como la plaza de los museos, aquí se concentra la mayor parte del arte holandés como el museo Van Gogh y el museo Diamante.

Anna Frank y la casa de atrás

qkpjKsVyP-c7xJpYMDqHDe regreso al centro aprovechamos para acercarnos a la casa museo de Anna Frank, si tenéis tiempo creo que es una visita obligatoria para ver cómo vivió esta chica con su familia escondiéndose de la barbarie.

Creo que todos conocemos la historia, yo no me había leído su diario pero conocía la historia a grandes rasgos. La verdad es que el museo merece muchísimo la pena ya que ves de primera mano cómo vivían realmente y lo que supuso el tener que estar ahí escondidos y hacinados durante varios años.

location-of-the-anne-frank-house-amsterdamLos escondidos no pueden salir fuera: sería demasiado peligroso. Durante el día, las cortinas de la casa de atrás deben permanecer echadas, para que no puedan verlos los vecinos. La única posibilidad de respirar algo de aire puro es a través del ventanuco del desván. Por las noches, las ventanas sí se dejan a veces entornadas.

Algo que eché de menos fue que las habitaciones no tienen muebles, por otro lado reproducen videos en los que los testimonios nos cuentan lo que allí sucedió, algunas de las historias son desgarradoras, sobre todo al final cuando entrevistan al padre.

Las entradas las podéis conseguir online en la página oficial: http://www.annefrank.org/es/Museo/Asuntos-practicos/Venta-de-entradas-en-linea/

O comprarlas directamente en el mostrador, su precio 9.50 € para adultos y 5 € para adolescentes. Los niños hasta 10 años tan solo 0.50 €. Creo que la experiencia es muy buena y sin duda recomiendo la visita, nada mejor que empaparse con un poco de historia para no repetirla.

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Comer en Ámsterdam

Un poco desmoralizados, salimos de “la casa de atrás” y fuimos a buscar algún sitio para cenar.

La cantidad de sitios para comer en Ámsterdam es enorme, al ser una ciudad con una gran multiculturalidad, la variedad de cocinas es muy amplia pudiendo con cada comida probar un plato típico de cada país. Excepto lo típico holandés, de esos no encontramos ninguno…restaurantes amsterdam

restaurante vietnamita amsterdamVietnamita: Pho Vietnamese restaurant & noodle bar, lo encontramos por casualidad y nos encantó. Situado en el centro, ofrece un aspecto moderno y de calidad con una comida típica de gran calidad. Esta es su web: http://www.restaurant-pho-amsterdam.nl/

Argentinos: A cada paso que das encontrarás tropecientos, es increíble la cantidad de asadores del país austral, los reconocerás fácilmente por nombres como El Toro, la Matanza, Braseria…

Italianos: Casi al mismo nivel que los argentinos, los hay por todas partes y con comida de distinta calidad. El que fuimos la primera noche tenía una calidad pésima y un servicio peor.

Holandeses: Tan solo los encontramos como cafeterías y nos pedimos unos sándwiches que estaban buenos pero la elaboración no era como para morirse.

gofres y crepes amsterdamGofrerias: Esto es lo mejor si quieres algo más tradicional; aunque no están al nivel de los de Bélgica, no podéis iros de Holanda si probar uno de ellos. La variedad en sabores, colores y tipos de masa es abrumadora.

Body Worlds

cuerpo marinero body world amsterdamEl día siguiente lo dedicamos a un museo que cuánto menos era curioso; se trata de Body Worlds, una exhibición llevada a abo por el artista Gunther Von Hagens que mediante la técnica de la plastinación es capaz de dejar al descubierto las partes internas del cuerpo humano. Aunque parezca increíble todos los cuerpos que se encuentran en la exhibición son completamente reales. Los donantes dejaron su voluntad de que sus cuerpos fueran utilizados para tal fin, una de las cosas que más sorprende es la aparente juventud de los cadáveres.

Desde luego que es una exhibición muy fuerte en la que sin querer entrar en detalles encontramos desde órganos internos hasta cuerpos plastinizados. Todos ellos realizando acciones cotidianas como por ejemplo jugar al baloncesto o haciendo el amor.

cadaveres body worlds amsterdamComo digo no es una exhibición para todo el mundo, pero desde luego que es educativa y sobre todo muy sorprendente.

El precio de la entrada son 19 € y se compran en taquilla directamente.

Después de Ámsterdam y aún con 1 día y medio por delante en los Paises Bajos, decidimos recorrer algunos de los pueblecitos más famosos. Lo bueno de este país es que las comunicaciones por carreteras son muy buenas y además las distancias muy cortas.

Zaanse Schans

zapatos de madera holandaSi estáis buscando los típicos molinos holandeses, este pequeño pueblo “artificial” está dedicado íntegramente a como era Holanda tradicionalmente. Se trata de una serie de casas de maderas a lo largo de la orilla de un lago en el que hay además varios de estos molinos. Estos molinos se pueden visitar por dentro y son como pequeño museos.

casas tipicas Zaanse Schans amsterdamLas casitas de madera albergan en su interior básicamente bares y tiendas de souvenirs donde podréis encontrar gran cantidad de recuerdos e incluso los típicos zuecos de madera, los hay a tamaño real y de adorno.

molinos tradicionales Zaanse Schans paises bajosEl pueblecito no está mal, si vais sobrados de tiempo no está nada lejos de la ciudad y bien merece un corto paseo aunque sea por la curiosidad de los molinos. La entrada al pueblo es gratuita pero el parking cuesta 9 € por lo que unas por otras. A parte si queréis entrar a ver un molino por dentro creo que costaba 3 €.

Giethoorn, la pequeña Venecia

puente GiethoornEsa noche continuamos nuestro camino hacia el bonito pueblo de Giethoorn; sin duda, el plato fuerte por excelencia de todo el viaje. Se encuentra aproximadamente a unos 100 km de Ámsterdam y ya os digo que merece muchísimo la pena hacer el viaje.

Llegamos de noche, aunque en realidad tan solo eran las 19h, pero el pueblo estaba completamente muerto, para más inri al ser temporada baja, los hoteles estaban todos cerrados.

restaurante fish chips GiethoornPor casualidad encontramos un típico restaurante que estaba muy bien y con un trato excepcional donde pudimos disfrutar de un sabroso “Fish & Chips” enseguida nos hicimos amigos del camarero que era un amante de las costas españolas, nos atendió muy bien y además nos buscó un hotel para dormir. Quedamos todos muy agradecidos y muy satisfechos con la cena.

Este pueblo es una pequeña joya situada al noreste de Ámsterdam, lo encontramos por casualidad navegando por internet en una viñeta de “Cuanta razón” y, aunque al principio éramos escépticos, al final  fue lo que más nos gustó de todo el viaje. Se caracteriza sobre todo porque básicamente por sus calles en vez de circular coches lo hacen barcos. Sus casitas tradicionales a orillas de los canales son una pasada con unos jardines hermosos y los techos de paja. Lo mejor de todo, y aquí viene el punto clave de la visita, es que puedes alquilar una barca con motor eléctrico (esto ayuda a que todo continúe en silencio y no se rompa la armonía)  y convertirte en todo un patrón mientras navegas por las calles. El pueblo fue fundado en el año 1230 y es conocido como pequeña Venecia.

pueblo canales Giethoorn paises bajosEl alquiler de las barcas es de 30 € por 1 hora, aunque no es barato, nosotros íbamos 4 personas por lo que al final el precio se quedaba en nada. En nuestro caso, se nos pasó el tiempo 1 hora adicional y tan solo nos cobró 10 € extra. Digo yo, que también tendrá mucho que ver el que sea temporada baja. Al parecer en verano cuenta la leyenda que se puede caminar por las calles saltando de barca en barca sin tocar el agua…

El recorrido puede efectuarse de dos maneras una corta de 1 hora en el que básicamente se recorre el pueblo y el lago que hay detrás, ¿no lo he comentado? Pues sí, además en la parte de atrás del pueblo hay un gran lago por el que también se navega. El otro recorrido, bastante más largo, recorre el pueblo en su totalidad, el lago y navega por un parque natural que hay un poco más lejos que recuerda bastante a la Albufera de Valencia. Sea cual fuere el que elijáis ya os digo que os va a encantar. Nosotros hicimos un recorrido mixto en el que fuimos hasta el final del pueblo y atravesamos el lago entero volviendo más tarde por la otra parte del pueblo.

canales de GiethoornEl paseo es una preciosidad, la calma era total, apenas se veía a alguien. Éramos prácticamente los dueños de las aguas y parábamos donde queríamos y nos tomábamos nuestro tiempo. Este, a diferencia de Zaanse Schans, es un pueblo de verdad. Aquí la gente vive, unos todo el año y otros tan solo como residencia de vacaciones. Hay una enorme iglesia, varios restaurantes, museos y muchos gatos.

Otro de los alicientes que tiene es que los canales están cruzados por multitud de puentes, de madera todos por lo que después de navegar podéis dedicaros a recorrer el pueblecito caminando.

casas de madera GiethoornLa parte del lago, aunque es más aburrida, es un paisaje encantador también. Con gran cantidad de aves, pequeñas islas y vegetación el paisaje a nuestro alrededor nos encantó.

Ya de vuelta en tierra firme y después de una maravillosa experiencia, decidimos buscar algún sitio para comer. Hay dos sitios estrella, los dos son restaurantes italianos. Uno dentro del pueblo cerca de la iglesia, parece el mejor de los dos aunque estaba cerrado. El otro está en el mismo canal donde se alquilan las barcas y muy cerca de donde cenamos la noche anterior. Nos pedimos una olla de mejillones al vapor y después algo de pasta, todo delicioso.

casa tipica restaurante GiethoornAquí terminaba nuestra aventura por lo Paises Bajos. Giethoorn es una pasada, da igual si viajáis en solitario o con niños o con mascotas. Os va a encantar, y si viajáis a Holanda no os lo podéis perder. Ámsterdam, pues es una ciudad bonita que ofrece mucho pero que tampoco invita a volver. Todo depende claro de lo que busques. En general el viaje fue una buenísima experiencia y que además la compañía de nuestros buenos amigos Silvia y Nor la hizo excepcional.

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