Dresden, arte barroco junto al Elba Alemania / Dresden / Europa

A Alemania le tengo un cariño muy especial, es un país que siempre me ha atraído mucho y el cual siempre he querido visitar. Múnich me acogió durante dos meses mientras estudiaba el idioma; y después de conocer su modo de vida, sus gentes y sus ciudades me acabó de enamorar.

Durante el verano de 2012 decidimos visitar Alemania, aunque esta vez iríamos a Dresden. Nuestro viaje por Europa comenzaba en Polonia, y Alemania Oriental estaba a un tiro de piedra.

río elba dresde de nocheDresden es la capital del estado federal de Sajonia y tiene más de medio millón de habitantes, siendo así una de las ciudades más importantes de Alemania. Su situación en pleno corazón de Europa, hace de Dresden un lugar estratégico para las conexiones entre Europa del Este y Europa Occidental.

Aunque los primeros asentamientos datan del neolítico, Dresden no aparecé nombrada como tal hasta el siglo XIII. La ciudad ha sufrido enormemente durante toda su historia, teniendo que soportar numerosos incendios, varias invasiones y dos guerras mundiales. Dresden ha sido reconstruida sobre sus cimientos una y otra vez.

La ciudad quedó casi totalmente destruida a finales del siglo XVII por un incendio y se aprovechó para reconstruirla de acuerdo al estilo predominante de la época, el barroco. Es por eso que la mayoría de sus edificios están construidos de esta manera.

Durante la II Guerra Mundial, Dresden fue intensamente bombardeada por los aliados durante tres días seguidos dejando el casco histórico reducido a escombros y acabando con la vida de más de 25000 personas.

En la actualidad, la ciudad ha sido reconstruida recuperando poco a poco el esplendor de antaño fundiéndose el estilo más clásico que la caracterizaba con la modernidad de la actual Alemania.


Llegamos a la ciudad bien entrada la noche y no tardamos en sorprendernos, mientras nos acercábamos al centro y al cruzar el puente sobre el río Elba de repente vimos la ciudad en todo su esplendor. El río atravesaba la ciudad en un remanso de paz, por su superficie los barcos se deslizaban plácidamente con la gente disfrutando de las vistas y, a orillas del Elba, todo el casco antiguo de la ciudad construido en piedra quedaba reflejado en la superficie del río sajón iluminado por unas cálidas luces.

teatro dresde nocturnaSin poder recrearnos durante mucho tiempo, nos fuimos a buscar un lugar para pasar la noche; lo malo de ir sin reserva y que se haga tan tarde en una ciudad así es que te pases horas de un hotel a otro comparando precios que están por la nubes. Por suerte, fuimos afortunados, y encontramos un Hostel que era una auténtica pasada. En esta ciudad en particular os recomiendo que reservéis de antemano para ir con mayor seguridad.

Después de un largo día y de una gran cantidad de kilómetros a nuestras espaldas caímos rendidos hasta el siguiente día.

Dormir en Dresden

En la neustadt hay una gran variedad de hostels a un precio más que asequible. La mayoría de ellos se encuentran en la concurrida calle de Louisenstrasse. Los precio van de 13 € si queréis compartir habitación hasta  30 ó 40 € si queréis una habitación doble.

Lollis homestay, esta genial con camas dentro de coches antiguos y con un ambiente totalmente underground. Podéis visitar su web aquí Lollis Homestay

Mondpalast, este es en el nosotros estuvimos y nos encantó. Trato genial y además teníamos una habitación de 6 personas para nosotros dos solos. Tan solo pagamos 28 € por noche. El ambiente era de mochilero. Podéis visitar su web aquí Mondpalast

Louise 20, este es el que menos me gusta Louise 20

Altstadt

fachadas edificios clasicos dresdecaballos dresdePor la mañana nos despertamos pronto y al asomarnos por la ventana lo primero que vimos nos encantó. Fachadas de colores, gente joven por todos lados y desayunando en las terrazas de los bares… bajé a la calle y de repente me di cuenta que nos habíamos dejado bajadas las ventanillas del coche toda la noche. Con un nudo en la garganta me acerqué temiéndome lo peor y al abrir la guantera todo seguía ahí, Gps, pasaportes… ufff ¡vaya alivio! Menos mal que esto es Alemania.

Lo bueno que tiene Dresden, es que puedes plantarte de la ciudad nueva al casco antiguo en poquísimo tiempo. En este país el transporte público funciona muy bien, llegando a todos sitios y siempre puntual.

Para llegar desde neustadt hay que salir a buscar Könningsbrucker Strasse y desde ahí a Albertplatz dirección sur. Desde aquí se puede coger el Tram 8 que por 2,30 € te llevará hasta la Altstadt.

El casco histórico de Dresden es una maravilla, los edificios que la forman no dejan a nadie indiferente, el casco antiguo de esta ciudad es de lo mejor que encontraréis en toda Alemania.

Hofkirche

iglesia Hofkirche dresdeNada más bajar del tram lo primero que nos encontramos en una gran plaza, la Schlossplatz. Aunque Dresden es de culto protestante mayoritario, también tiene su iglesia católica, como la Hofkirche. Justo en la entrada de la iglesia se puede apreciar en un adoquín en el suelo con la letra “N” que según reza la tradición fue el lugar de partida de las tropas de Napoleón en la batalla de Dresden.

La iglesia fue construida en el siglo XVIII aunque posteriormente durante la II Guerra Mundial ardió hasta los cimientos. Hoy en día y ya reconstruida, presenta el rango de catedral y sede del epicospado. En su interior descansan los restos de los soberanos de Sajonia y de la familia real en general.

Ópera Semper

opera samper dredeLa plaza de Schlossplatz limita con la de Theaterplatz donde se encuentra también la Ópera Semper, la ópera más famosa de toda Alemania y una de las más importantes de Europa. Esta ópera, fue en su tiempo, lugar donde estrenaban sus obras músicos de gran prestigio como Wagner y Strauss.

El primer edificio data de 1838 pero fue devorado por las llamas en los 60 del siglo XIX; posteriormente se levantó un segundo edificio pero que quedó prácticamente reducido a escombros durante la II Guerra Mundial, así que finalmente, el tercer edificio que es el actual fue reconstruido en 1977 y aún así en el año 2002 el desbordamiento del Elba le causó daños por más de 27 millones de euros. Como veis, hay edificios que cada cierto tiempo son azotados por la tragedia durante toda su vida.

Palacio Zwinger

mirador palacio zwinger dresdeDespués de visitar la plaza, decidimos relajarnos un poco y dar una vuelta por los jardines que hay junto al plato fuerte de Dresden, el palacio Zwinger. Los jardines alrededor del palacio son perfectos para relajarse en un día de sol. Cubierto todo de una mullida alfombra de césped, con el buen tiempo, nada mejor que extender un mantel en el suelo y disfrutar de un día de picnic en familia. Además los jardines están ocupados en su mayor parte de un gran estanque en el que los patos y otras aves disfrutan de los cálidos días de verano.

Después de un largo rato haciéndonos fotos entramos dentro del palacio. El palacio de estilo barroco tiene su origen como fortaleza, de hecho su nombre “zwinger” en alemán significa algo así como muro exterior. Fue construido entre 1711 y 1728 bajo el mandato de Augusto el Fuerte y este lugar era famoso por las fiestas que se hacían en su interior. Como ya estaréis imaginando, también fue completamente destruido por los aliados.

Cuando entras dentro del palacio lo primero que te sorprende es la amplitud de su patio interior rodeado por las cuatro caras de una arquitectura barroca que sorprende.

puerta de la corona palacio zwinger dresdeEl palacio tiene varios elementos que son los más famosos; primero tenemos la puerta de la corona, kronentor, con una escultura encima de la puerta de la corona real polaca. Esta puerta es la más fotografiada de todo el palacio, siendo así lo más famoso de la visita.

Otra de las atracciones fuertes de este palacio es su baño de las ninfas, nynphenbad. Su estilo, como el resto del palacio, es barroco. Se encuentra en una esquina detrás del pabellón francés rodeado de una escalinata que baja desde los pasillos superiores de la muralla hasta la fuente.

fuente de las hadas palacio awinger dresdeEl enorme tamaño del palacio hace posible que sus distintas dependencias se puedan utilizar para dar acogida a gran variedad de exposiciones. Por ejemplo, nos encontramos con el salón de la física y las matemáticas, la colección de porcelana, la pinacoteca y la sala de los animales. Nosotros cuando fuimos no lo sabíamos así que todo esto nos lo perdimos. También es cierto que con el maravilloso día que había salido, las calles estaban abarrotadas de gente y tampoco nos apetecía tener que hacer cola a cada lugar al que íbamos.

Terminada nuestra visita en Zwinger, salimos por Sophienstrasse y en frente nos encontramos con el Residenzschloss o el castillo de Dresden, donde destaca sobretodo su cúpula de color verde y la torre del reloj.

Desde el Residenzschloss y en dirección a Hofkirche de nuevo, nuestra próxima parada fue uno de los lugares que sin duda más me impresionó, se trata del mural del desfile de los príncipes.

El mural del desfile de los príncipes

murañ desfile de los principes dresdeEl mural del desfile de los príncipes o Fürstenzug, se sitúa a lo largo de todo Augustusstrasse en 101 metros representando la historia de la casa Wettin. Esta construido con más de 24000 azulejos y representa a casi 100 personajes. Fue construido entre 1872 y 1876 por Wilhem Walther. Con motivo del 800 aniversario de la ciudad, en 2006 se hizo una representación viviente del mural.

Impresionados por el mural, que por cierto fue el único superviviente de Febrero de 1945, continuamos nuestra visita hacia la Frauenkirche. Esta iglesia de culto Luterano, destaca por su color blanquecino y por el enorme órgano que alberga en su interior. Como no podía ser de otra manera, esta iglesia quedó destruida en la II Guerra Mundial y fue reconstruida entre 1994 y 2005 como símbolo de reconciliación.

mural calle de dresdeLa verdad es que es una gran tristeza que por las barbaries de la guerra los tesoros más grandes de la humanidad, nuestra cultura y nuestra herencia quede reducida a escombros; esto se da especialmente en Alemania de norte a sur, donde durante la II Guerra Mundial la inmensa mayoría del país quedo reducido a poco más que un gran solar.

Comer en un auténtico Biergarten

comida tradicional alemana dresde biergartenSe acercaba la hora de comer, y estando en Alemania, no podía faltar la visita a un Biergarten para tomar una buena cerveza alemana acompañada de un Schnitzel o un Bratwurst. Encontramos uno genial junto al Elba, al lado de Schlossplatz, pero que no sé si seguirá en el mismo sitio ya que parecía de los que montan y desmontan según la temporada. Por aquella época aún comíamos carne, y durante mi estancia en Múnich, me hize un auténtico amante de la comida alemana. Hoy en día, cuando volvamos a poner los pies en suelo germano seguro echaremos de menos aquellos días.

Terraza de Brühl

Terraza de Brüh rio elba dresdeLa última parte de la visita en Altstadt fue en la terraza de Brühl, un magnífico paseo sobre el Elba y a espaldas de la academia de las Artes, perfecto lugar para dar un paseo y tomar unas buenas fotos de la ciudad.

Neustadt

edificios neustadt dresdeDespués de pasar la mayor parte del día entre palacios barrocos e iglesias de distintos cultos, cruzamos el puente de regreso a la parte nueva de la ciudad para descubrir un barrio alternativo, de gente joven y bohemio en el que perderse por sus calles te hace descubrir el arte más urbano.

Es fácil entender porque el neustadt es tan diferente del altstadt, representa de manera sutil la diferencia entre la cultura clásica alemana con la cultura más moderna de hoy en día que a la vez es la más moderna de Europa. Si algo caracteriza la ciudad nueva es su estilo arquitectónico con altos edificios de entre los años 60 y 70, la multiculturalidad y el arte urbano.

Aquí los graffitis no rompen la estética, si no que más bien contribuyen en crear un estilo propio en el que nada desentona. Las calles anchas y tranquilas se llenan de bicicletas antiguas con gente de cualquier tribu urbana.

tiendas neustadt dresdeHay gran cantidad de galerías de arte, de tiendas de ropa, de artesanía… las fachadas de los edificios y los muros de los solares son utilizados como lienzos por artistas de toda la ciudad como medio de expresión.

Estábamos encantados, creo que casi nos gustó más la neustadt que la altstadt, era totalmente nuestro estilo y eso nos hacía sentirnos cómodos. Además nuestro hostel, situado en pleno centro de este barrio, hizo de nuestra experiencia en Dresden un gran recuerdo.

barrio bohemio dresdeLo que recomiendo es que dediquéis unas cuantas horas a recorrer toda esta zona, que os metáis por callejuelas, que entréis en los parques y que os sentéis a disfrutar de una cerveza en sus bares. Os sentiréis tremendamente europeos.

foto nocturna dresdeYa de noche dimos una última vuelta junto al Elba para disfrutar de las vistas nocturnas de la ciudad antes de retirarnos a la habitación, al día siguiente visitaríamos una nueva zona de la ciudad.

Loschwitz

pueblo Loschwitz dresdePor la mañana dejamos nuestro hostel a primera hora y nos montamos en el coche para acercarnos a una zona de la que nos habían hablado, se trata de la zona más próspera de Dresden, el barrio conocido como Loschwitz. Atravesando la altstadt, llegamos hasta una larga avenida llamada Tolkewitzerstrasse. Desde aquí hay que cruzar el Loschwitzer Brücke, o el puente de Loschwitz, para llegar hasta este barrio. La verdad es que conforme te vas alejando de la ciduad, ves como cambian rápidamente los edificios son sustituidos por casas de planta baja con jardín, decoradas con marcos de ventanas y puertas de todos los colores posibles, y a medida que cruzas el puente enseguida te das cuenta que el nivel adquisitivo ha aumentado.

Este barrio se encuentra en la falda de una colina y las casas se encuentran desperdigadas a lo largo de empinadas calles. De tanto en tanto, las casas dejan espacio a entradas al bosque haciendo que este barrio tenga una gran calidad de vida.

Tampoco dedicamos mucho tiempo más, era hora de dejar Dresden, y era hora de dejar Alemania también. Después de 1 día y medio de visita, he de decir que la ciudad nos encantó y que si por ejemplo estáis en Berlin y tenéis tiempo, recomiendo que os acerquéis, ya que está apenas a 2 horas por carretera. Nosotros retomamos nuestro viaje y nos dirigimos al este de nuevo hacia la República Checa. Nos sin antes hacer una última parada en Alemania en el hermoso pueblecito de Bautzen, muy cerca de la frontera checa.

Bautzen

pueblo bautzen dresdeAunque tuvimos que dar una enorme vuelta para pasar por este pueblo, la visita no estuvo mal, en pueblo es muy bonito con un casco antiguo fortificado en el que destaca su torre, la alte Wasserkunst que fue eregida en 1558. Este se sitúa justo al lado del Michaeliskirche creando una fortificación en el lugar más emblemático de toda la villa.

plaza ayuntamiento bautzen dresde alemaniaOtro de los lugares recomendables es la plaza del ayuntamiento, con una torre inclinada y el consistorio que data del siglo XVIII.

Estuvimos alrededor de tres horas deambulando por las calles, comimos y a media tarde nos montamos en el coche y nos nos fuimos en dirección a la república Checa. La entrada a la República Checa desde esta zona de Alemania es la más bonita de todas, salimos de  Alemania por la conocida como Suiza Sajona a través de frondosos bosques y verdes montañas dejando atrás una ciudad increíble. Otro lugar muy recomendable en esta región que nosotros no pudimos visitar es el valle del Bastei.

rio elba bautzen alemaniaAhora comenzaba nuestra aventura por la República Checa en la que los contrastes del país nos sorprederían y en el cual tuvimos todo tipo de experiencias pero que finalmente nos encantó. Praga, Cesky Krumlov… multitud de lugares a cada cual mejor.

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